Un hot rod al estilo coreano, capaz de hacer sombra a los deportivos estadounidenses... y mucho más. Aunque no lo conozcas, estamos hablando del Hyundai Neos, un prototipo presentado en el Salón de París de 2000. Creado para demostrar la capacidad de la empresa para competir en el terreno de los deportivos técnicamente avanzados, este concept traía consigo un lenguaje estilístico inédito para Hyundai, inspirado en modelos icónicos como el Plymouth Prowler. Con una carrocería ligera, puertas de apertura vertical y un enfoque fuertemente orientado a la experimentación, el Neos representó un momento clave en la evolución del diseño del fabricante. Un concept ligero y potente El proyecto tomó forma en 1998 bajo la dirección del HMC Japan Technology Research Center y requirió 28 meses de desarrollo. El resultado fue un biplaza descapotable, diseñado para ofrecer una experiencia de conducción diferente a la habitual, mediante soluciones técnicas de vanguardia. El motor elegido fue un 2.0 DOHC Beta de 250 CV, conectado a una caja de cambios semiautomática de seis velocidades. La configuración general y el planteamiento se llevaron a cabo para favorecer un carácter dinámico, casi agresivo, y coherente con la imagen de un concept car deportivo puro. Hyundai Neos Concept (2000) La carrocería utilizaba una combinación de materiales ligeros como aluminio, fibra de carbono y componentes plásticos, una elección que permitió contener el peso y enfatizar el aspecto experimental. Algunas partes mecánicas permanecían deliberadamente expuestas, sin protecciones integrales, en línea con la filosofía hot-rod contemporánea que inspiró el proyecto. Con tarjeta en lugar de llave Las puertas de apertura vertical de este Hyundai contribuían al espectáculo visual e introducían una tecnología avanzada para la época. De hecho, el acceso y el arranque se realizaban mediante una tarjeta electrónica, algo habitual hoy en día, pero entonces bastante a la vanguardia de la técnica. Hyundai Neos Concept (2000), el interior A pesar de la respuesta positiva del público y la fuerza de su lenguaje estilístico, el Neos nunca tuvo posibilidades reales de entrar en producción, a diferencia del Plymouth Prowler. Sin embargo, sigue siendo uno de los prototipos más significativos de la historia de Hyundai: un manifiesto tecnológico y de diseño que anticipaba el deseo de la marca de emanciparse de la imagen de fabricante puramente generalista. Galería: Hyundai Neos Concept (2000)