22 coches pequeños perfectos para moverse por la ciudadLos 17 coches eléctricos más baratos del momento¿Interesa realmente el coche autónomo a los conductores? Extinguir incendios de cualquier tipo es el objetivo principal para todo bombero, pero el segundo -y no por ello menos importante- es procurar hacerlo sin poner en riesgo sus propias vidas. Y, aunque el riesgo extremo forma parte de lo cotidiano en esta profesión, es igualmente cierto que la tecnología actual permite enfrentarse al fuego y derrotarlo desde la distancia.Así lo piensa Hyundai, que ahora presenta los cuatro robots autoextintores no tripulados que ha donado a la Agencia Nacional de Bomberos de Corea del Sur, diseñados y construidos sobre la plataforma HR-Sherpa de su compañía subsidiaria Hyundai Rotem -especializada en proyectos de infraestructuras y defensa, entre otros-.Respuesta rápida y a distanciaEstos robots, que ya se están incorporando a servicio en diferentes brigadas de bomberos y unidades de rescate de Seúl, Yeongnam, Gyeonggi y Chungnam, están pensados para desplegarse rápidamente en el lugar de un incendio o catástrofe y actuar como primera respuesta en las tareas de extinción, facilitando la labor de los bomberos humanos que se desplegarán justo después, cuando el incendio empiece a estabilizarse.Hyundai Robots Bomberos Corea del SurUn potente cañón de agua -que puede lanzar el agua de forma directa o en 'spray'- se monta sobre la robusta plataforma HR-Sherpa, dotada con seis ruedas de tracción independiente. Esta característica, unida a los neumáticos especiales todoterreno que calzan, facilita un desplazamiento suave en los siempre difíciles terrenos de la 'zona cero', plagados de obstáculos como escombros, piedras o pequeños remanentes del fuego.Hyundai Robots Bomberos Corea del SurA una distancia segura, en un centro de control, un operador dirige todos los movimientos del robot ayudado por una cámara frontal con sensor de infrarrojos, la cual permite detectar toda clase de objetos más allá del humo, pudiendo así identificar posibles víctimas y supervivientes en zonas en llamas o edificios bajo peligro de derrumbe. Mientras, un circuito líquido alrededor del robot se encarga de pulverizar constantemente un líquido refrigerante que mantiene su temperatura siempre entre 50 y 60º C, a fin de protegerse frente al calor extremo del fuego.