El Freelander está de vuelta, aunque no como un nuevo modelo de Land Rover, sino como una marca de vehículos electrificados creada en colaboración con Chery a través de una empresa conjunta o 'joint venture' en China. El primer prototipo presentado, por nombre Freelander Concept 97, ilustra bien este cambio de rumbo. Se trata de un SUV de proporciones robustas, diseño 'limpio' y un cierto aire de todoterreno moderno, pero claramente pensado para un público más conectado y urbano. La propuesta combina líneas rectas, una firma lumínica LED muy marcada y una identidad que intenta equilibrar la herencia británica con un lenguaje global, muy en línea con lo que se está viendo en marcas chinas más recientes. Nuevo Freelander Concept97 2027 A pesar de un nombre cargado de historia, el proyecto no forma parte de la estructura principal de la compañía Jaguar Land Rover (JLR). Freelander nace como una operación separada, con desarrollo liderado por Chery y producción concentrada en China. La idea es ganar escala y rapidez en el segmento de los SUV electrificados. Ese punto ayuda a explicar muchas cosas. Al utilizar plataformas chinas ya consolidadas y una cadena productiva más ágil, Freelander debería llegar al mercado con vehículos híbridos enchufables y 100% eléctricos, apuntando a un hueco por debajo de los modelos más caros de Land Rover. No es difícil imaginar que el objetivo sea precisamente ese comprador que busca un SUV tecnológico y electrificado, pero no necesariamente quiere pagar el precio de un Range Rover o un Defender. Al mismo tiempo, el movimiento revela una lectura clara del momento de la industria. En lugar de intentar adaptar sus marcas tradicionales a todos los segmentos, JLR opta por crear un 'atajo' con una nueva identidad, más flexible y con menos ataduras históricas. Conviene recordar que el Freelander original se produjo entre 1997 y 2015, y fue uno de los primeros SUV compactos premium de la marca británica. Ahora regresa completamente reposicionado y convertido en marca. Desaparece el SUV más asequible de la Land Rover de antaño y entra en escena una propuesta centrada en la electrificación, el software y la escala global, con China como punto de partida. El siguiente paso será ver hasta qué punto esta nueva Freelander logra diferenciarse en un mercado que ya es cada vez más competitivo, especialmente dentro del propio universo de los SUV electrificados chinos.