La final de la Copa del Rey disputada en Sevilla La final de la Copa del Rey dejó imágenes que van más allá del resultado deportivo y del desarrollo del partido. En una noche cargada de tensión y simbolismo, hubo un varios momentos que rompieron el guion habitual y desvió la mirada de miles de aficionados. Desde los instantes previos ya se percibía una puesta en escena diferente, con recursos poco habituales sobre el césped que formaban parte del espectáculo diseñado para la ocasión. Un protagonista desde la previa Ese elemento tenía forma de coche. Antes incluso de que comenzara el partido, el Cupra Raval ya había aparecido sobre el césped como parte de la puesta en escena previa, formando parte del espectáculo que acompaña a este tipo de eventos. Su recorrido sobre el terreno de juego permitió verlo en movimiento en un contexto poco habitual, alejándolo de su entorno natural urbano. Esa primera aparición anticipó el papel que tendría más adelante durante la ceremonia. El momento definitivo llegó con la entrada del trofeo. El mismo modelo regresó al césped con un recorrido lento y perfectamente medido, encargado de trasladar la copa en uno de los instantes más reconocibles del partido. Su paso por el campo, acompañado por la iluminación y la atención del público, convirtió esa escena en una de las más recordadas de la final. Un eléctrico urbano El Cupra Raval es uno de los modelos más recientes dentro del segmento de los utilitarios eléctricos, aunque su planteamiento va más allá de lo habitual. Con 4,04 metros de longitud, se sitúa en una categoría urbana, pero con un enfoque claramente deportivo y una ambición que apunta a segmentos superiores. Su diseño apuesta por líneas marcadas, con un frontal afilado que recuerda a un “morro de tiburón” y una firma lumínica trasera continua. A ello se suman detalles como los faros Matrix LED, los tiradores enrasados o las llantas de entre 17 y 19 pulgadas, elementos que no solo refuerzan su identidad visual, sino que también contribuyen a mejorar la eficiencia aerodinámica. La parte trasera, con un difusor muy marcado y proporciones compactas, acentúa ese carácter dinámico. Todo el conjunto responde a una doble intención: ofrecer una imagen reconocible dentro de la gama y, al mismo tiempo, optimizar su comportamiento en ciudad y carretera. Autonomía y tiempo de carga serán ideales para su uso en ciudad. Tecnología pensada para el uso diario Desde el punto de vista técnico, el modelo está desarrollado sobre la plataforma MEB+, una evolución de la arquitectura eléctrica del grupo pensada para mejorar eficiencia y prestaciones. La gama contempla distintas configuraciones, desde versiones de acceso de 116 CV hasta una variante que alcanza los 226 CV. Las baterías también varían según la versión, con capacidades de 37 kWh y 52 kWh, lo que permite adaptarse a diferentes necesidades de uso. En su configuración más eficiente, la autonomía puede alcanzar los 450 kilómetros según el ciclo WLTP, mientras que la carga rápida permite pasar del 10 al 80% en poco más de 20 minutos en condiciones óptimas. Más allá de las cifras, el conjunto técnico incluye elementos como un chasis rebajado, dirección progresiva o incluso suspensión adaptativa en determinadas versiones, acercando su comportamiento al de un compacto deportivo más que al de un urbano convencional. Un interior digital El habitáculo mantiene un enfoque claramente tecnológico, con un cuadro digital de 10,25 pulgadas y una pantalla central de 12,9 pulgadas. El sistema, basado en Android, integra funciones de conectividad, navegación y control del vehículo en una interfaz más clara e intuitiva. La iluminación interior no solo cumple una función estética, sino que también actúa como elemento de interacción con el conductor. A esto se suman detalles como los asientos deportivos, distintos acabados con materiales reciclados y una disposición claramente orientada a quien va al volante. El interior, muy digital, se orienta hacia el conductor. En términos prácticos, el modelo ofrece una capacidad de maletero de 430 litros, una cifra destacable dentro de su tamaño. Además, incorpora soluciones poco habituales en su segmento, como funciones de conectividad avanzada, asistentes a la conducción y tecnologías como el Vehicle-to-Load, que permite alimentar dispositivos externos directamente desde el coche.