El ataque a Irán por parte de Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero provocó el cierre de la ruta de los petroleros. En consecuencia, el precio del petróleo inició un ascenso meteórico que se ha reflejado en los surtidores de las gasolineras. El precio de los combustibles está disparado y podría batir el récord de 2022 por la guerra de Ucrania.Como te hemos comentado en artículos anteriores, el Estrecho de Ormuz es un punto estratégico para la economía mundial, ya que por ahí transita alrededor de una quinta parte del petróleo que se consume en todo el mundo.Cualquier elemento que afecte a la estabilidad de este enclave se traduce automáticamente en tensión en los mercados y en subidas del precio del crudo, que acaban reflejándose en el precio de los carburantes en cuestión de días.Esta inestabilidad, unida a la escalada de la tensión en Oriente Próximo (pese a que Donald Trump anunció la semana pasada que la guerra estaba “casi terminada” y que había ganado) están presionando al alza los mercados energéticos internacionales.El precio del diésel se dispara un 24% y la gasolina un 16%Este escenario ya se está trasladando de forma directa al bolsillo de los conductores en España. Según un informe de Roams, plataforma que ayuda a los consumidores a ahorrar en servicios esenciales, a partir de datos del Ministerio para la Transición Ecológica, antes de la escalada la gasolina costaba de media 1,47 euros/litro y el gasóleo 1,43 euros/litro.Actualmente, los precios han escalado hasta 1,75 euros por litro en la gasolina 95 y 1,88 euros el litro en el gasóleo A de media, lo que supone un incremento aproximado del 16% en gasolina y de más del 24% en diésel en apenas unos días.Como explica Sergio Soto, experto en energía de Roams, “este diferencial no es casual. El gasóleo, más vinculado al transporte pesado y a la actividad logística, suele ser especialmente sensible a los movimientos del mercado internacional del crudo”.“En escenarios de tensión, su precio tiende a reaccionar con mayor intensidad, lo que explica que su subida esté siendo muy superior a la de la gasolina”, añade.Los combustibles podrían superar el máximo históricoSin embargo, esto no es nada comparado con lo que podría pasar, si se mantuviera la actual situación en Oriente Próximo. Si el incremento continuara al mismo ritmo registrado desde el inicio de la tensión en los mercados energéticos, “la gasolina podría acercarse a 2,08 euros por litro, mientras que el gasóleo podría situarse en torno a 2,47 euros/litro”, señala Soto.Esto situaría los precios en niveles no vistos desde los momentos más tensionados de los últimos años, especialmente el diésel, por encima, incluso, del máximo histórico que alcanzó el precio de los carburantes en junio de 2022, cuando superó el umbral de los 2 euros/litros.El pico se produjo el 17 de junio, cuando la gasolina 95 alcanzó los 2,156 euros/litro de media. Por su parte, el diésel tocó su máximo histórico el 23 de ese mismo mes, situándose en 2,106 euros el litro.Impacto directo en hogares y sectores clave de la economíaEn consecuencia, llenar un depósito de gasolina de unos 50 litros costaba más de 100 euros, un 73% más que a principios de aquel año. Si se cumplieran las previsiones de Roams, con un diésel por encima de los 2,4 euros/litro, un depósito de 50 litros costaría unos 120 euros.Esto tendría un impacto directo tanto en los hogares como en sectores clave de la economía: “El encarecimiento del combustible no sólo afecta al uso del vehículo privado, sino que también incrementa los costes del transporte y la distribución, lo que puede acabar trasladándose a otros precios de la economía”, subraya el experto de la plataforma.“La evolución en las próximas semanas dependerá en gran medida de la intensidad del conflicto y de su impacto en los flujos de petróleo a nivel global. Si la tensión se mantiene o aumenta, el escenario más probable es el de una alta volatilidad y precios elevados en los carburantes, con el riesgo de que el litro de combustible siga acercándose a niveles psicológicos como los 2 euros por litro”, concluye.