Cuando un simple preparador decidió instalar un V8 de 7,0 litros en un Camaro, hizo que naciera una leyenda La era dorada de los muscle cars americanos fue la década de 1960, y aunque hay muchos fabricantes que dejaron huella en la historia de estos deportivos durante aquellos años, también lo hicieron varios preparadores muy reconocidos. En el caso de Chevrolet, Yenko es uno de los nombres más valorados y todo empezó con el Camaro de primera generación con un motor V8 de 7 litros.En el año 1966 Chevrolet decidió lanzar al mercado un coche deportivo para las masas, un modelo más asequible que su exclusivo Corvette. Se llamó Chevrolet Camaro y era la respuesta de la firma de General Motors al Ford Mustang que se había presentado apenas dos años antes. Como aquel, era un coupé de aspiraciones deportivas y precio contenido que tenía potencial para atraer a los jóvenes demandantes de coches emocionantes.Aquella primera generación fue todo un éxito, con una amplia gama que comprendía motores de seis cilindros en línea y propulsores V8 para las variantes superiores. La opción mecánica que más destacaba era el motor V8 de 6,5 litros de las versiones SS/RS, pero los límites están para ser superados. Al menos, eso es lo que debió pensar Don Yenko.Yenko era un piloto de carreras nacido en Pensilvania que se hizo un nombre en los circuitos al correr a mandos de varios Chevrolet Corvette, competir en las 24 Horas de Le Mans y ganar en cuatro ocasiones el campeonato del Sports Car Club of America (SCCA). Sin embargo, en los años 60 decidió enfocarse en la preparación de modelos de Chevrolet.Tras crear versiones deportivas de coches como el Corvair de motor trasero, en 1967 optó por trabajar sobre el Camaro junto al preparador y piloto Dick Harrell. La base fue el Camaro SS/RS, el modelo más deportivo que se podía comprar en un concesionario, el cual se iba a convertir en algo más radical.En apenas unos días, el muscle car de Chevrolet se convertía en un coche más capaz. Se enviaba al Centro de Rendimiento de Harrell, en San Luis Este (Illinois, EEUU), donde el motor L78 396 se sustituyó por el L72 427 del Corvette, con 7.0 litros de cilindrada, un carburador Holley 3910 de cuatro cuerpos y una admisión de aluminio. Además, se agregaban elementos como un nuevo escape doble menos restrictivo.Con una potencia de unos 450 CV, el Camaro de Yenko y Harrell era un deportivo mucho más capaz que el SS convencional, pero el motor no fue la única mejora. Para acompañar el cambio de motor y la mayor potencia, se montó una caja de cambios Muncie M21 de cuatro marchas con relaciones más cortas o una caja automática de tres velocidades, un embrague más resistente y un nuevo eje trasero.Asimismo, no faltaron elementos como unas nuevas barras de tracción, colectores de escape más deportivos, aislamiento con certificación NHRA (National Hot Rod Association) y unas llantas de 15 pulgadas más ligeras. Con todo, casi se trataba de un coche de carreras, aunque a simple vista parecía un Camaro más.Estéticamente, elementos como un capó con una nueva toma de aire central y unas insignias 427 (en referencia al motor que montaba) con el logo del Corvette permitían identificar a este coche, pero por lo demás era discreto. De hecho, algunos incluso montaban el paquete Rally Sport (RS), caracterizado por detalles como unas cubiertas para los faros delanteros y varios acentos cromados que hacían de este un deportivo más elegante.A pesar de todo, este ya no era un Camaro más, sino que un Chevrolet Yenko Super Camaro 450. Más que una versión más radical, era una preparación que hacía del coupé estadounidense un lobo con piel de cordero. Si bien el SS ya ofrecía una deportividad destacable para la época, este era casi como un coche de competición, aunque pareciera un modelo de calle.En 1967 se fabricaron solo 54 ejemplares, pero fue el comienzo de unas preparaciones que hicieron historia. En años posteriores, se realizaron ajustes mecánicos y mejoras estéticas e incluso se trabajó con los Camaro COPO como base, pero 1969 fue el último año de los Yenko de primera generación. Aun así, más adelante se volvió a asociar este nombre al deportivo de Chevrolet, incluso en sus versiones más recientes.En definitiva, el Camaro Yenko es historia de este modelo y de los muscle cars estadounidenses. Todo empezó con aquel Yenko Super Camaro 450, un coche que dejó patente el potencial de aquellos deportivos que iniciaron una nueva era en la industria automovilística norteamericana.