La mayoría de las autocaravanas y campers están basadas en vehículos comerciales que fueron diseñados para una función muy diferente a la de convertirse en un alojamiento.Los vehículos utilizados como base para realizar la mayor parte de las camper y autocaravanas suelen ser furgonetas de tamaño medio o chasis-cabina de esos mismos comerciales ligeros. El cambio de uso a una autocaravana suele conllevar un considerable incremento del voladizo trasero y muchas veces de la anchura total, la elevación del centro de gravedad por la mayor altura necesaria para convertirse en una "casa" rodante. También se suelen añadir depósitos adicionales y soportes para otros objetos como bicicletas, motos o kayaks. UNos amortiguadores específicos pueden mejorar el comportamiento de nuestra autocaravana. Todos estos cambios hacen que en la mayoría de los casos se llegue al máximo de masa autorizada con la que pueden circular estos vehículos comerciales que sirvieron de base, pero con una alteración del reparto de pesos sobre sus ruedas y el centro de gravedad, lo que conlleva que la dinámica del propio vehículo se ve alterada. Por eso habría que realizar un ajuste específico a estas nuevas condiciones de marcha para mejorar tanto la comodidad como la precisión de conducción. Amortiguadores especiales Otro factor muy importante es el aumento de la superficie lateral, con respecto al vehículo original, que ofrecen las autocaravanas y que afecta mucho a la conducción cuando hay viento lateral. Los balanceos en curvas, sacudidas bruscas del eje trasero o la sensación de "barco" en algunas curvas disminuyen no solo el confort, también la precisión de conducción. Unos amortiguadores especialmente adaptados para nuestro modelo de autocaravana puede suponer un cambio radical. Una solución que combina eficacia y un coste no demasiado elevado, es la instalación de muelles y amortiguadores progresivos. Este sistema limita de forma considerable los balanceos y evita que la suspensión llegue a hacer tope en los baches más profundos, con lo que conlleva para la rigidez de la estructura. Estos amortiguadores reaccionan de forma rápida a los cambios de apoyo manteniendo mucho mejor la estabilidad y direccionalidad en curva. Algunos modelos de alta gama suelen montar sus pensión neumática en el eje trasero. Suspensión neumática Es la solución más sofisticada y cara que, además exige una homologación del montaje ya que se realizan modificaciones importantes en el vehículo. Este sistema permite regular la dureza del conjunto en función del tipo de carreteras, por lo que podemos escoger el reglaje dependiendo del tipo de carretera por el que circulamos y su efectividad es muy apreciable con ráfagas de viento lateral. Además, añade otra ventaja importante y es la de modificar la altura, algo importante en modelos con un gran voladizo trasero a la hora de afrontar ligeras rampas o terrenos algo más irregulares. La suspensión neumática ofrece una mayor capacidad de adaptación a cada situación aunque su precio es mucho más elevado teniendo en cuenta el coste del equipo, la instalación y la posterior homologación, aunque el resultado es mucho más apreciable en todo tipo de carreteras.