La dependencia mundial de las tierras raras vuelve a estar en el centro del debate. Según la firma de análisis británica IDTechEx, el 87% de los vehículos eléctricos vendidos en 2024 utilizó motores con imanes basados en tierras raras, un material clave para lograr mayor eficiencia y potencia.China complica el acceso a tierras raras y acelera la carrera por motores eléctricos sin imanesEl problema aparece en 2025 con las nuevas restricciones comerciales de China, país que controla el 69% de la minería de tierras raras y hasta el 90% de su separación, metalización y producción de imanes. Con el nuevo sistema de licencias de exportación, las empresas que necesitan estos materiales dependen de permisos específicos, lo que ha complicado el suministro global. Esta situación ya tuvo impacto directo en la industria: Maruti Suzuki, Lucid Motors, Ford, Suzuki, Bajaj Auto y Ather Energy se vieron obligadas a retrasar o reducir su producción en 2025. Aunque desde julio comenzaron a emitirse licencias, la tensión en la cadena de suministro reavivó la necesidad urgente de reducir la dependencia de China. La industria busca alternativas: menos tierras raras y nuevos tipos de motores Los motores eléctricos actuales suelen incorporar imanes de neodimio que incluyen tierras raras pesadas como disprosio y terbio, elementos hoy sometidos a mayores controles. Cada motor usa entre 1 y 3 kilos de estos imanes, por lo que cualquier restricción tiene efectos inmediatos. Ante este escenario, IDTechEx destaca varias vías tecnológicas: 1. Reducir la cantidad de tierras raras en los motores actuales -Optimizar el diseño del motor para obtener más potencia en menos espacio. -Mejorar la gestión térmica, ya que las tierras raras pesadas se usan para evitar que los imanes pierdan fuerza a altas temperaturas. -Fabricantes como Toyota, Honda y Nissan ya trabajan en mejorar los materiales y eliminar parte de esas tierras raras pesadas mediante ingeniería avanzada. 2. Motores sin imanes permanentes Son la alternativa más prometedora y ya están en el mercado. Entre ellos destacan: -Motores síncronos excitados externamente (EESM). Utilizados por Renault, BMW y Nissan. Reemplazan los imanes permanentes por electroimanes de cobre.Son una opción sólida cuando el precio de las tierras raras sube, aunque suelen ser menos eficientes en algunos ciclos de uso. -Motores de reluctancia e inducción. Son diseños sin imanes que eliminan totalmente las tierras raras, pero aún no logran igualar del todo el rendimiento de los motores basados en imanes de neodimio. Un futuro con menos dependencia de China Aunque otros países ya están invirtiendo en minería, refinado y reciclaje de tierras raras, IDTechEx advierte que estos proyectos tardarán años en dar resultados. Aun así, la consultora prevé una adopción masiva de tecnologías sin tierras raras para 2036, especialmente fuera de China. Lo que está claro es que las restricciones de 2025 han servido como recordatorio: la transición hacia motores eléctricos más independientes y sostenibles ya no es solo una cuestión tecnológica, sino también estratégica.