Ahora, es muy difícil encontrar un coche que tenga un cuadro de instrumentos analógico, con sus esferas y agujas, pero durante muchos años solo había ese tipo de instrumentación en los vehículos. La primera vez que un fabricante dio el paso para poner un cuadro de instrumentos digital fue la marca de lujo británica Aston Martin Lagonda en el año 1976. Pero fue un ejercicio de estilo más que otra cosa, porque los muchos errores hicieron fracasar la idea.Un cuadro de instrumentos digital muy sofisticado en el Lamborghini Reventon del año 2007. Pese a este revés, durante años algunos fabricantes, sobre todo los del mundo del lujo, hicieron sus pinitos en este campo de la digitalización. Tal fue el caso del Cadillac Eldorado que con una instrumentación digital duró unos meses hasta que volvió a las clásicas y sobre todo fiables agujas. O el Cadillac Seville que ya incluía un sistema de ordenador de a bordo, aunque algo primitivo, a finales de los años ochenta. Primeros pasos digitales Entre tanto, en Japón o en Europa se iban incorporando ya algunos sistemas digitales, algún reloj que iba ampliando la apuesta por lo digital. La primera marca europea que hizo una apuesta fuerte por esta nueva tecnología, todavía en pañales, fue Renault. En el año 1983 lanzó al mercado un modelo importante como el Renault 11, su modelo compacto del momento, con un cuadro de instrumentos digital que contaba con grandes números para ofrecer una buena visibilidad. Y ese se puede tomar como el principio de lo que sería una carrera ya imparable por la instrumentación digital, al menos en Europa. La marca norteamericana Tesla introdujo su Model S con una gran pantalla central posicionada de forma vertical. A partir de ahí poco a poco se fue evolucionando. Tras esos cuadros de cristal líquido comenzaron a utilizarse pequeñas pantallas para gestionar, por ejemplo, la climatización, el sistema de luces o el equipo de sonido etc. Opel Senator y Fiat Tipo Los fabricantes ingleses, alemanes e italianos se pusieron las pilas y comenzaron a poner en sus salpicaderos pantallas digitales, pero fueron el Opel Senator y el Fiat Tipo los que desarrollaron un cuadro de instrumentos completamente digital. Pero sin duda ha sido Renault una de las marcas que más ha apostado por esta nueva tecnología. Tras el Renault 11 y otros modelos como el Espace llegó el innovador Twingo en 1993 con su instrumentación digital. En esta etapa Citroën dio un gran salto adelante como no podía ser de otra forma. Y es que la marca del doble chevron siempre ha sido una avanzada a su tiempo. El mejor ejemplo lo tenemos en el Citroën Xsara Picasso que se lanzó en 1999. Este coche llevaba un cuadro de instrumentos posicionado en el centro del salpicadero, en la parte superior, y era totalmente digital y configurable. Es decir, que se podían programar diferentes formas de ver la información. Citroën Picasso Eso, que entonces era algo muy difícil de explicar, ahora sería difícil no tenerlo en un coche. Pero con aquel Citroën una parte de la presentación oficial del modelo, que tuvo lugar en Estepona en 1999, era explicar cómo funcionaban todos los sistemas de la instrumentación digital. Para que se puedan hacer una idea en este reportaje tienen una foto de aquel Citroën Picasso, entonces muy innovador. El Renault 11 fue un precursor del cuadro digital en un coche de gran producción en el año 1983. Han pasado muchos años, 25 nada menos, pero desde entonces se ha mejorado, se ha evolucionado mucho pero sobre un punto de partida ya bastante estandarizado. Las pantallas eran inicialmente pequeñas y de tipo monocromo, pero con el paso de los años se han hecho más grandes y sobre todo en color. También ha mejorado mucho su resolución y la calidad. La cámara 360 grados ha sido una revolución que ya lleva en el mercado al menos 15 años. Antes, había unos sensores que nos avisaban si había algo detrás, pero ahora hay una cámara que nos muestra exactamente lo que hay hacia delante o hacia atrás y con una gran calidad. "Head up display" También en esa época comenzó a implementarse el "head up display" que ya muchos coches incorporan de serie. Es un sistema que proyecta sobre el parabrisas o sobre una placa delante del cuadro de instrumentos algunos datos importantes sobre la conducción. Datos de velocidad, de límites de velocidad en la carretera o de consumos y avisos importantes o de alerta para el conductor. El grupo Volkswagen, primero con la marca Audi, introdujo el Virtual Cockpit, un cuadro de instrumentos configurable que permite hasta ver el plano en el cuadro. Y también incluyen indicaciones sobre la base del navegador para indicarnos cómo llegar a un destino programado. Incluso los más avanzados incluyen realidad aumentada para explicar perfectamente lo que hay que hacer al llegar a un cruce. La evolución de las pantallas ha sido impresionante, ahora ya no solo incluyen el navegador y un mapa de la zona, también permiten ver imágenes de Google Street View o incluso una imagen en 3D para ver hasta los edificios cuando circulamos por una ciudad. El sistema Hyperscreen de Mercedes combina tres grandes pantallas unidas que llenan completamente el salpicadero de puerta a puerta. En estos 55 últimos años la evolución de esta tecnología ha sido brutal. Pero hay algunos saltos especialmente importantes. La llegada del primer cuadro de instrumentos digital, que entre otros muchos yo destacaría el del Renault 11 como coche de gran serie. El cuadro de instrumentos digital en el centro del salpicadero lo han llevado muchos coches, pero me parece destacable el del Citroën Xsara Picasso. Peugeot "i-cockpit" El empleo de una pantalla de grandes dimensiones y en posición vertical sin duda el pionero fue Tesla con su Model S. La llegada de un sistema de cuadro de instrumentos digital configurable yo diría que Volkswagen hizo una gran apuesta por ello en todas sus marcas, comenzando con el Virtual Cockpit de Audi que permitía llevar entre los dos grandes relojes digitales mostraba el plano. Este es el sistema Peugeot i-cockpit que la marca francesa introdujo en el 208 en el año 2012. La marca francesa Peugeot dio un gran paso adelante en este sentido con la llegada de sus sistema i-cockpit. s mucho más que un cuadro digital y es un completo puesto de conducción avanzado, basado en un volante más pequeño y achatado. También un cuadro digital con visión 3D y una pantalla central con los llamados i-toggles. Son botones de acceso rápido para poder ajustar las funciones más habituales de forma rápida. Desde su introducción, Peugeot lleva casi 15 millones de coches vendidos con este sistema desde su introducción en 2012. En cualquier caso, el uso de realidad aumentada ha sido más destacada en las marcas premium alemanas, Audi, BMW y Mercedes. También llegó el salpicadero completo como una pantalla de puerta a puerta, como hicieron inicialmente Mercedes con su sistema Hyperscreen y BMW. Mercedes Hyperscreen Y Kia dio un interesante paso al incluir, primero en el Sorento y luego en más modelos, la imagen del retrovisor que se podía ver en el cuadro de instrumentos al poner un intermitente. Los fabricantes chinos están haciendo nuevos modelos con una avanzada tecnología. BYD incluye en sus modelos una gran pantalla orientable, que se mueve y puede ser horizontal o vertical. El futuro del puesto de conducción según la marca francesa Peugeot, muy futurista pero cada vez más cerca de la realidad. Pero el futuro es aún más rompedor. Hablamos de inteligencia artificial, de realidad aumentada, de proyección de datos e imágenes sobre todo el parabrisas, incluyendo información del sitio por el que circulamos y un sinfín de cosas difíciles de entender ahora mismo. También los hologramas, que no son ya un futuro a largo plazo, sino el siguiente paso de esta evolución salvaje e imparable.