Viajamos hasta la ciudad de Wuhu, al sur de China, para ponernos por primera vez a los mandos del esperado Omoda 4, un SUV del segmento C que no llegará a España hasta comienzos de 2027 pero que ya ha empezado a dejar claras sus intenciones tras su debut en el Salón de Pekín 2026. Pocos hemos sido los periodistas que hemos podido conocer más de cerca al nuevo modelo chino que estamos seguro despertará gran interés comercial, ya que, además, la marca asegura que llegará con un precio muy competitivo. Recordemos que su hermano mayor Omoda 5 parte en España de 23.990 euros. La toma de contacto fue breve —apenas un pequeño circuito de conos con un slalom y dos vueltas—, pero suficiente para extraer conclusiones interesantes. Las primeras sensaciones al volante son claramente positivas. Destaca un tacto de dirección preciso, directo y muy natural, acompañado de una buena estabilidad al menos entre el entramado de conos que nos pusieron de prueba. El coche se mostró aplomado y fácil de llevar desde el primer momento. Eso sí, para un análisis más profundo habrá que esperar a su presentación dinámica completa a finales de este año. Diseño rompedor con ADN joven y deportivo El nuevo Omoda 4 entra de lleno en el segmento C-SUV con 4,42 metros de longitud, posicionándose ligeramente por debajo del Omoda 5, aunque con una personalidad completamente distinta. Su estética es uno de sus grandes argumentos: líneas angulosas, trazos afilados y una silueta tipo fastback que le da un aire mucho más dinámico. En directo sorprende aún más que en fotos. Su diseño resulta más atrevido y diferencial dentro de la marca, con ciertos guiños incluso a modelos de corte deportivo como el Lamborghini Urus. Nos gusta su botón de arranque, cubierto por una tapa roja al estilo avión de combate, que refuerza ese carácter emocional y tecnológico que busca conquistar a un público joven. Interior digital con enfoque "gaming" Aunque la unidad probada eran preserie, el interior no desmerece. El volante compacto ofrece buen tacto y la pantalla central vertical, sin apenas botones físicos, concentra todas las funciones del vehículo. La experiencia a bordo está claramente inspirada en el mundo digital y los videojuegos, con iluminación ambiental y una interfaz envolvente que busca conectar con una generación acostumbrada a la tecnología. Detrás, el espacio es correcto: dos adultos pueden viajar con comodidad en las plazas traseras. Híbrido y eléctrico Durante esta primera prueba, el protagonista fue la versión híbrida SHS-H (Super Hybrid System), que apunta a ser una de las más demandadas en España. Combina un motor 1.5 turbo con una batería de 1,83 kWh para ofrecer 224 CV y etiqueta ECO, una combinación muy atractiva para nuestro mercado. Versiones híbrida y eléctrica para el Omoda 4. También está confirmada una versión 100% eléctrica de 211 CV, con una batería de 61,1 kWh y una autonomía estimada superior a los 400 km. Aún faltan datos clave como consumos homologados, prestaciones o capacidad de maletero. El Omoda 4 se asienta sobre la plataforma T1X del Grupo Chery, la misma que utilizan modelos como el Omoda 5 o el Jaecoo 5. Sin embargo, su enfoque es diferente: más emocional, más tecnológico y claramente orientado a un público más joven. Sus dimensiones (4,42 m de largo, 1,87 m de ancho y 1,57 m de alto) lo sitúan en el corazón del segmento más competitivo en España, pero su diseño y planteamiento lo hacen destacar frente a alternativas más conservadoras. Y Omoda no se detiene aquí. En la estrategia global del Grupo Chery al que pertenece la marca, ya contempla la llegada de modelos más pequeños como el Omoda 2 o el Jaecoo 3, con los que pretende reforzar su presencia en el segmento B.