Ya he conducido el Togg T10X V2 RWD: los turcos también saben hacer buenos SUV eléctricos Esto es precisamente lo que los desarrolladores han querido destacar especialmente: en este SUV todo debe ser lo más moderno, multimedia, electrónico y asistido posible. Por eso, a Togg no le gusta demasiado llamar coche al T10X, y prefiere denominarlo “Device”.La primera buena noticia: el T10X V2 sigue siendo relativamente asequible con algo más de 40.000 euros de partida, que son unos 7.500 euros menos que un BMW iX1 eDrive20 algo más pequeño con 204 CV.Comportamiento: ante todo, cómodoEn marcha no encontramos fallos graves, sino más bien pequeñas peculiaridades y, en ocasiones, virtudes inesperadas. Así, el vehículo de 4,60 metros de largo circula con la comodidad de algunos 4x4 de gama alta. Aprovechando un amplio recorrido de suspensión y un suave rebote, el “10” de más de 2,1 toneladas elimina la mayoría de las irregularidades del suelo sin esfuerzo.Sin embargo, no se lleva bien con las irregularidades cortas y angulosas de la calzada: este tipo de baches se transmiten al interior como golpes resonantes. Tampoco con las pronunciadas ondulaciones. En estos casos, la extensión del amortiguador actúa con demasiada suavidad, y el coche rebota con demasiada rapidez en las crestas.Ocasionalmente, la suspensión llega a hacer tope de forma perceptible, y al oscilar la parte trasera incluso pierde contacto con el suelo. Junto con los movimientos más marcados de la carrocería no supone un drama, pero sí es lo suficientemente notable como para restar puntos en nuestros apartados de confort y seguridad. La dirección, bien ajustada en esfuerzo y desmultiplicación, encaja con la sensación general de conducción sólida.Motor algo justo, la autonomía tambiénEn general, es bastante silencioso, solo destaca el ruido de rodadura. A velocidades superiores a 130 km/h (lo hemos probado por autovías alemanas), las turbulencias de aire se arremolinan en los marcos de las ventanas, y desde la parte trasera llega el zumbido del motor eléctrico, que va instalado allí. Según la ficha técnica, desarrolla 218 CV, pero en la práctica se sienten más bien como 150.Es necesario pisar bastante el acelerador para que el Togg empiece realmente a empujar con la contundencia que se espera en un eléctrico. Según nuestras pruebas (a 9 grados celsius), el T10X alcanza como máximo 295 kilómetros. A veces, el coche tuvo dificultades para establecer conexión con el punto de carga.Además, faltan programas de preacondicionamiento para la carga, no incluye bomba de calor y la potencia máxima de carga de 180 kW no resulta impresionante. En resumen: el Togg carga más lentamente (del 20 al 80 por ciento en 28 minutos) que la competencia y en la práctica recorre menos distancia.La transmisión – de control electrónico – no siempre acepta correctamente el cambio entre D y R; el freno de estacionamiento eléctrico se libera de forma poco fiable, mientras que los avisos acústicos interfieren demasiado maniobrar se convierte así en un ejercicio estresante.InteriorLa sensación de los asientos en el T10X es adecuada para un SUV de este nivel. Aunque las superficies de los asientos delanteros son inusualmente cortas, el acolchado y el apoyo lateral son correctos.En la parte trasera hay buen espacio, también gracias a una distancia suficiente para las rodillas, pero en el acolchado del respaldo una estructura transversal interfiere en la comodidad. El maletero, con una capacidad máxima de 1515 litros, es pequeño para un vehículo de esta categoría.Es muy llamativo que el Togg lanza información por todas partes: cinco elementos pueden mostrarse en pantalla, además de los botones en el volante. El sistema digital del T10X funciona en parte de forma incoherente y ocasionalmente incluso con fallos. Un ejemplo es que con un brusco tirón de frenado, el Togg a veces advierte de forma innecesariamente cautelosa sobre supuestos accidentes.Además, muy a menudo y sin motivo claro, las pantallas entran en modo de reposo y deben volver a “arrancar” (lamentablemente lento). El propio concepto de manejo (con pantallas virtualmente desplazables, opciones de entrada mediante una pantalla individual situada demasiado baja y unos iconos confusamente organizados) distrae mucho, requiere un estudio minucioso (atajos de botones difíciles de encontrar) y presenta errores de traducción.ConclusiónUn coche imponente y cómodo con un alto nivel de conectividad, que sin embargo tiene algunos fallos de funcionamiento en el interior que distraen de la conducción. Autonomía muy justa.