Un tribunal alemán ha ordenado a Renault suspender la venta de Clio y Mégane A Renault le ha surgido un problema en Alemania. Un tribunal ha emitido una orden de prohibición para los modelos Clio y Mégane. Un duro golpe jurídico en uno de los mercados más fuertes para la marca del rombo.El Tribunal Regional de Múnich, en el marco de una disputa por patentes con la tecnológica estadounidense Broadcom, ha prohibido a Renault la venta de estos dos coches.La justicia dio la razón a Broadcom en su denuncia por presunta infracción de una patente relacionada con la transmisión de datos Ethernet.Además de la prohibición de ventas de estos modelos, la resolución puede ser aún peor para Renault, a la que le podrían obligar a destruir miles de piezas.Renault peleará la situaciónEl fallo emitido por el tribunal se apoya en la patente EP1903733, considerada esencial para el funcionamiento del estándar IEEE 802.3bw, utilizado en sistemas de conectividad de los vehículos.Precisamente, este es el sistema que utiliza el Renault Clio, entre otros fines, para el sistema de navegación basado en Android Automotive y los mapas de Google. También está presente en la unidad de control telemático del Mégane. Además de la prohibición de la venta inmediata de ambos modelos, como medida cautelar, el juez alemán ha obligado a la marca a destruir todos los componentes objeto del litigio.Por su parte, Renault ya está investigando a qué tipo de chips se refiere la demanda, estimando que pueden tratarse de dos tipos que a la marca francesa le llegan desde dos proveedores diferentes. El caso afecta a unos semiconductores que están relacionados con una línea de código del estándar de comunicaciones Ethernet.Desde AutoBild nos hemos puesto en contacto con España y nos han señalado que ya han tomado nota de la decisión del Tribunal de Múnich de fecha 5 de febrero de 2026."La impugnamos enérgicamente y presentaremos un recurso sin demora. La prohibición de venta dictada por el Tribunal de Múnich solo afecta a Alemania y se limita a dos modelos de la marca Renault, el Clio y el Mégane", señalan."Es importante señalar que esta orden judicial solo entrará en vigor una vez que Broadcom haya cumplido determinadas condiciones, lo que no es el caso en la actualidad", añade.Además, "destacamos el hecho de que Renault ha iniciado dos acciones legales para la invalidación de la patente en litigio, para lo cual creemos que tenemos motivos sólidos. No hay más comentarios en esta fase sobre los procedimientos legales en curso", subrayan.Por ahora, la decisión judicial, que se conoció el pasado viernes cuando la emitió un tribunal de Múnich, se encuentra pendiente de ejecución, pues la pelota está en el tejado de la empresa americana. Si esta decide ejecutar esta primera sentencia, entonces debe aportar una garantía de varios millones de euros para que la justicia obligue a la división alemana del fabricante a retirar a los dos modelos de los concesionarios y de todas las publicidades mientras se resuelve el asunto.Por el momento, esta cantidad es desconocida, y de hecho así suele ser hasta el final. Que acaben logrando un acuerdo extrajudicial es algo bastante normal también, que a menudo implica pagos retroactivos en favor de licencias. En este caso, Renault podría continuar con su actividad. Sin embargo, todo está en manos de Broadcom.Renault puede cambiar de proveedor del componente, usar uno que no le cause problemas y hasta pedir interponer una contrademanda a la empresa americana, si a esta se le va de las manos la situación.No hay que olvidar que Alemania es un mercado crucial para Renault. Los conductores alemanes siempre han tenido especial predilección tanto por el Clio como por el Mégane E-Tech. Precisamente, el primero es uno de sus utilitarios favoritos.