"Sopla tú si quieres", el grito con el que escapó de un control de alcoholemia; le han caído seis meses de cárcel Conducir bajo los efectos del alcohol sigue siendo uno de los factores que inciden negativamente en la siniestralidad vial en España. Por eso, tanto la Dirección General de Tráfico (DGT) como la Guardia Civil de Tráfico intensifican los controles en carretera con el objetivo de poner fin a esta práctica recurrente e interceptar a todos aquellos conductores que circulan tras haber consumido alcohol y/o drogas.Y uno de estos controles es lo que se encontró un conductor en el término municipal de Cariño, en A Coruña (Galicia). El responsable de los hechos viajaba en una moto cuando se topó con la Guardia Civil, que en ese momento se encontraba realizando un control de alcoholemia en la carretera.Negativa a realizar la prueba de alcoholemia e intento de fugaLos agentes se percataron de que el hombre presentaba signos evidentes de embriaguez y que podía haber consumido drogas, con fuerte olor a alcohol, pupilas contraídas, comportamiento eufórico, agresivo y amenazante. Los miembros del cuerpo policial procedieron a realizar el pertinente control de alcoholemia, pero el motorista aprovechó un descuido para iniciar una fuga.Al grito de “sopla tú si quieres no y me toques los co… que aún te voy a meter”, el conductor emprendió la fuga a los mandos de una moto de la marca Gilera. Los agentes de la Guardia Civil de Tráfico no tardaron en interceptarlo y realizar su detención antes de ponerlo a disposición judicial.Los hechos tuvieron lugar el 30 de septiembre de 2023 y dos años y medio después se ha dictado sentencia tras el recurso de la defensa que pedía la absolución, por un error en la valoración probatoria y un error en la aplicación del precepto penal sustantivo, de un delito consumado de negativa a someterse a las pruebas legalmente establecidas para la comprobación de las tasas de alcoholemia y drogas. Los Juzgados de Ortigueira ya dictaron una sentencia de seis meses de prisión y la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un año y un día al conductor, que ya contaba con antecedentes por hecho similares. A esta sentencia se suma una condena como autor de un delito contra la seguridad vial de 65 días de trabajos en beneficio de la comunidad y la privación del derecho a conducir durante tres años.¿Cuáles son las multas por conducir bajo los efectos del alcohol en España?Conducir bajo los efectos del alcohol en España no es solo una imprudencia, sino una infracción grave que la DGT vigila de forma constante, y cuyas sanciones están claramente establecidas en la normativa de tráfico vigente.El alcohol es uno de los factores de riesgo más frecuentes en accidentes de tráfico, y aunque muchos no lo perciben así, basta con superar ligeramente los límites permitidos para estar cometiendo una infracción que tiene consecuencias económicas y administrativas.La DGT define las tasas máximas de alcohol permitidos al volante en función del tipo de conductor. Para los conductores en general, la tasa máxima de alcohol en sangre es 0,5 gramos por litro o 0,25 miligramos por litro en aire espirado. Para conductores profesionales y noveles, el límite es de 0,3 gramos por litro en sangre o 0,15 miligramos por litro en aire espirado.Superar esos límites tiene consecuencias directas. Si un conductor da una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,25 mg/l y hasta 0,50 mg/l, se enfrenta a una multa de 500 euros y a la retirada de 4 puntos del carné de conducir.Si la tasa supera los 0,50 mg/l en aire espirado, la multa se eleva a 1.000 euros y la detracción de 6 puntos del permiso. La DGT considera esta situación como más grave, porque refleja un nivel de alcohol en sangre que incrementa sustancialmente el riesgo de siniestro.Además de estas sanciones económicas y de puntos, existen casos que pueden entrar en el ámbito penal. Cuando la tasa de alcohol en aire espirado supera 0,60 mg/l (equivalente a 1,2 g/l en sangre), la infracción deja de ser solo una infracción administrativa y puede considerarse un delito contra la seguridad vial.En estas situaciones, la legislación contempla penas que incluyen prisión, trabajo en beneficio de la comunidad, multas adicionales y, en muchos casos, la retirada del derecho a conducir durante en periodos que van desde unos pocos a meses a varios años. También se penaliza de forma severa la negativa a someterse a una prueba de alcoholemia, lo que por sí mismo puede agravar la sanción e implicar consecuencias penales.