Max Verstappen ha confirmado en Instagram su relación con Kelly PiquetMax Verstappen, cuatro veces campeón del mundo de Fórmula 1, dejó a un lado su perfil competitivo para hablar de algo muy distinto: su vida como padre primerizo. Durante el Gran Premio de Miami 2026, el piloto compartió cómo la llegada de su hija Lily, nacida en mayo de 2025, ha transformado sus prioridades y su manera de entender el deporte.En una conversación distendida en la Red Bull Energy Station, Verstappen confesó que la paternidad era algo que “siempre había deseado”. Ahora, asegura que disfruta especialmente del tiempo en familia: “Correr es divertido, pero también es muy agradable poder estar en casa”, explicó. Para él, no ha habido sorpresas: simplemente está disfrutando del proceso.Kelly Piquet, su pareja desde 2020, ya era madre de Penelope, nacida en 2019 de su relación con el piloto Daniil Kvyat. La modelo y comunicadora brasileña comparte a menudo imágenes de su hija mayor, a quien describe como una “superestrella”. Verstappen se ha integrado plenamente en esta dinámica familiar, apareciendo en celebraciones y momentos cotidianos.El piloto asegura que la conexión con su hija Lily es inmediata. “Parece que le gusto mucho, así que eso es bueno”, bromeó. Explicó que pasan mucho tiempo juntos en casa, lejos del ruido del paddock, y que esos momentos privados son los que más valora.Un calendario frenético, pero con nuevas prioridadesLa temporada de Fórmula 1, que se extiende de marzo a diciembre, obliga a Verstappen a viajar constantemente. Aun así, afirma que ahora intenta volver a casa lo antes posible tras cada carrera. La paternidad, dice, le ha hecho replantearse su futuro y su relación con el deporte.Verstappen también reflexionó sobre su propia historia familiar. Su padre, Jos Verstappen, compitió en Fórmula 1 durante casi una década, mientras que su madre, Sophie Kumpen, fue una destacada piloto de karting. Ahora, viviendo la experiencia desde el otro lado, admite que “es probablemente más estresante ser padre que ser piloto”.El neerlandés reconoce que la trayectoria que construyó junto a su padre es algo que ambos “atesorarán para siempre”. Haber alcanzado juntos el objetivo final —convertirse en campeón del mundo— es, para él, una historia que ahora adquiere un nuevo significado al vivir la paternidad desde dentro.