Un segundo puesto y tres victorias en cuatro carreras. Muy complicado competir ante un rendimiento así, debe pensar George Russell, ante los resultados de su compañero de equipo. El problema para el británico reside en su fuerte comienzo que, debido a su veteranía, automáticamente lo colocó como máximo favorito al título, algo que no extrañó a nadie. Sin embargo, los caminos de la Fórmula 1 son inescrutables, y si bien la diferencia de ritmo en Australia y China eran incontestables a favor de George, ya en esta segunda cita apareció la diosa fortuna en forma de coche de seguridad que no hizo otra cosa que regalarle la primera posición a Antonelli rumbo a su primera victoria en la categoría. Cosas que pasan. Antonelli ha logrado doblegar a RussellY entonces llegó Japón. Llegaba el momento de volver a dar un golpe en la mesa, y comenzaron los nerviosismos. Antonelli alcanzó la primera posición mientras que Russell se perdió entre el tráfico, malas resalidas e intentos de adelantamientos fallidos que le apearon del podio. Y de ahí, a Miami. Ahí es donde comienzan a ocurrir cosas que hasta la fecha apenas se habían apreciado, como un Antonelli más rápido que Russell en ritmo. El británico señalaba que este circuito de Miami no es uno que se haya adaptado mucho a su estilo, pero las cuatro décimas en Q3, la diferencia entre la pole y el quinto puesto, es de los resultados que duelen. F1 Grand Prix of MiamiLa cosa no cambió en carrera. Como estaba previsto, ambos Mercedes tuvieron un mal arranque, pero mientras que el joven italiano agachó la cabeza y no tardó en volver a coger la punta, Russell sufrió en el pelotón. Y puede dar gracias de cruzar meta en cuarta posición, pues en condiciones más normales, Verstappen debería haber acabado por delante, como también Charles Leclerc, lo que hubiera significado ver meta, por ritmo de carrera, sexto, con Antonelli sumando una nueva victoria. Una gran diferencia. Demasiada.Y las posiciones, que si bien son las que da los puntos, es casi lo de menos, pues lo preocupante son los 43’’ en línea de meta de diferencia entre los dos Mercedes en una carrera a 57 vueltas y con una neutralización de coche de seguridad que se extendió hasta el duodécimo giro. Una diferencia de las que duelen. Ya comentamos tras Japón que hay que tener cuidado con los tropiezos pues luego las diferencias se pueden volver muy complicadas de neutralizar. La situación, lejos de neutralizarse, ha ido peor para George, pues ante una mala carrera ya no se consigue un segundo puesto, puesto que McLaren está muy sólido, e incluso Red Bull y Ferrari han compactado ese grupo perseguidor dispuesto a arrebatar puntos ante el primer descuido. Antonelli, extremadamente fuerte en su segundo añoSe da por hecho que Antonelli, que está afrontando su segundo año en la categoría, cometerá errores que Russell podrá aprovechar, pero también se esperaba un dominio aplastante del británico, y no es precisamente lo que está ocurriendo. F1 Grand Prix of MiamiGeorge, de hecho, es incapaz de tapar su nerviosismo, ni por radio ni en declaraciones posteriores, y su cara comienza a revelar un grado de agonía que recuerda a la de Rubens Barrichello en 2009, cuando tras años y años esperando su gran oportunidad, vio cómo su compañero lograba superarlo carrera a carrera y el título se le escapaba.Una cosa es seguro, Andrea Kimi Antonelli está de dulce y la presión no está logrando derrotarle. Qué ocurrirá en el futuro ante hipotéticos errores, es una incógnita, pero de momento, el italiano y ha conseguido atesorar una ventaja de 20 puntos sobre su máximo rival, 41 sobre Leclerc y 49 sobre Lando Norris. Mucho por delante, pero desde luego ayuda a respirar tranquilo.