A la hora de sentarse delante del volante hay algunas maniobras que cualquier conductor maneja, pero también existen situaciones que son difíciles de resolver incluso para los más experimentados. Por ejemplo, aparcar en batería es sencillo porque si se deja el coche de cara apenas hay que maniobrar y ni siquiera hace falta meter la marcha atrás, pero sacarlo cuando los vehículos de ambos lados se han quedado demasiado cerca es más complicado.Y es que si hay espacio suficiente a los dos lados, es fácil sacar el coche porque basta con dar marcha atrás e ir girando poco a poco para alinear el vehículo con la carretera. Sin embargo, cuando el hueco es tan estrecho que apenas permite abrir la puerta para entrar, no queda claro cuándo comenzar a girar para no golpear a los coches aparcados a la izquierda y la derecha. El truco de un profesor Para evitar pasar un mal rato en esas situaciones, Adrián Sánchez, profesor de la Autoescuela Hoy-Voy, ha compartido un vídeo en el que revela su técnica para sacar sin problemas el coche cuando el espacio es reducido. En primer lugar, hay que indicar con el intermitente la maniobra, meter marcha atrás y retroceder lentamente. En este momento es importante no girar el volante, ya que el coche debe ir saliendo recto. Cómo sacar un coche aparcado en batería si los coches de al lado están pegados: la técnica de un profesor de autoescuelaHay que ir marcha atrás hasta que el retrovisor exterior esté a la altura del final de los coches que están a ambos lados. En ese punto, el conductor debe girar todo el volante hacia el lado al que quiere que se mueva la parte trasera de su coche. Es decir, cuando solo queda la parte del capó dentro de la plaza de parking, es cuando se debe girar para de esta forma no golpear a los coches aparcados al lado. En esta maniobra hay que tener en cuenta también que no haya obstáculos o personas detrás del coche. Para ello, el conductor puede ayudarse de los espejos retrovisores, de la cámara de marcha atrás o, en los casos con peor visibilidad, puede girar ligeramente la cabeza. Una vez el vehículo esté fuera, solo queda enderezar el volante y iniciar la marcha. Estacionamiento oblicuo Cuando el aparcamiento no es completamente perpendicular a la acera sino que está en diagonal, la técnica es similar. Hay que retroceder sin girar hasta que los retrovisores superen a los coches de al lado y a partir de ahí ir sacando la parte trasera del vehículo, pero en este caso hay que tener en cuenta que uno de los dos automóviles aparcados al lado está más alejado de la acera que el otro, por lo que es muy importante retroceder lentamente y corregir la dirección en caso de posible choque.