En estos tiempos en los que el deporte, la alimentación saludable y el bienestar son una parte importante de nuestras vidas, al comprar un coche nuevo pasamos por alto un importantísimo elemento para nuestra salud física.Lo primero que hacemos al ir a ver un coche a un concesionario es sentarnos en el asiento del conductor y observamos todo lo que tenemos alrededor, tocamos, miramos comprobamos la calidad de todo lo que tenemos al alcance de la mano. Pero lo que no hacemos es comprobar cómo es ese asiento, si se ajusta bien a nuestra complexión física y nuestra estatura, si tiene los reglajes necesarios para adaptarse a nosotros y si tenemos necesidades especiales, elementos como climatización, reglaje lumbar o incluso masaje serán muy de agradecer. Cuantos más reglajes tenga el asiento, mejor se adaptará a nuestra complexión física para asegurar una postura al volante cómoda y saludable. Hace años los asientos de un coche eran más parecidos a una silla de playa o un sofá de casa que a un asiento ergonómico y saludable. El último coche que todavía tenía una siento delantero corrido, como un sofá, nada ergonómico, fue el Chevrolet Impala y dejó de ofrecer esta opción en el mercado norteamericano en 2013. En un coche pasamos muchas horas en una postura que no es natural porque debemos manejar un volante y eso exige un asiento de calidad y bien adaptado a nuestro cuerpo para proteger nuestra salud física. Los que nos dedicamos a probar coches, vemos muy a menudo asientos con la banqueta demasiado corta que apenas permiten apoyar los muslos, con poca sujeción lateral que te obligan casi a agarrarte al volante en las curvas para no moverte, tapicerías "sostenibles" con un tacto muy poco agradable y en las que pareces estar siempre resbalando, además de resultar muy frías en invierno y calurosas en verano. Apoyos lumbares inexistentes, respaldos que no mantienen nuestra espalda en una buena posición y un sinfín de deficiencias que hacen que pasar muchas horas en estos asientos sea bastante incómodo. Fabricar un asiento que se ajuste a todo tipo de complexiones y estaturas es complicado pero hay asientos realmente adaptables. Cuantos más reglajes, mejor Un buen asiento es el que permite adaptarse a múltiples complexiones y estaturas. Debe tener, además de la regulación de altura e inclinación del respaldo y del reposacabezas, reglaje de la longitud e inclinación de la banqueta, del apoyo lumbar, de la inclinación de todo el asiento e incluso de la anchura del respaldo y, por lo menos, calefacción pero si a esto añadimos un sistema de masaje para desentumecer músculos, perfecto. Vemos coches de los denominados "premium" con asientos que parecen ser deportivos pero que en realidad no sujetan el cuerpo y no son nada cómodos. Desde hace años los mejores asientos de coche cuentan con la la certificación AGR (Aktion Gesunder Rücken eV - Asociación de Espaldas Saludables), un organismo alemán formado por médicos y fisioterapeutas que trabajan con los fabricantes de automóviles en el diseño de los asientos más ergonómicos para nuestra espalda. Los asientos con la certificación AGR han sido diseñados en colaboración con profesionales de la medicina. Estos asientos suelen llevar la certificación AGR visible en algún lugar de su estructura y ya hay muchas marcas que los montan de serie. En otras existe la posibilidad de montar asientos opcionales con la denominación de "deportivos" que suelen ser estos, los AGR, con un aspecto mucho más llamativo. Dependiendo de las marcas la opción de estos asientos, solo existe para los delanteros, suele estar entre los 700 y los 1.000 euros, pero la diferencia a la larga en comodidad y salud para nuestra espalda se aprecia en cada trayecto, por corto que sea.