Decenas de orugas se posaron sobre una motocicleta.Los animales pueden encontrar refugio en los vehículos cuando llega la noche, especialmente los gatos, que suelen buscar el calor que desprende el motor. Por este motivo, antes de arrancar basta con dar un par de golpes en el capó para asegurarse de que no hay ningún animal. Cuando se trata de este tipo de situaciones, el problema suele resolverse con rapidez. Sin embargo, la cosa cambia cuando al ir a coger el coche o la moto aparece cubierto de decenas de insectos. En estos casos, además del gran susto que provoca una escena tan desagradable, resulta complicado actuar, ya que algunos pueden ser venenosos. El hombre había dejado su Kawasaki verde fosforito aparcada en mitad del bosque donde reside, sin imaginar que, al volver para cogerla, la encontraría cubierta por decenas de orugas peludas. Al verlo, decidió grabar la escena y publicarla en redes sociales, donde acumuló millones de visualizaciones. Al hombre no le quedó más remedio que tomárselo con humor. “Vivo en mitad del bosque, rodeado de unos 500 árboles, un montón de casas, coches y quién sabe cuántos rincones más donde podrían estar disfrutando de sus vacaciones. Pero no, decidieron posarse por toda mi motocicleta”, comentaba en tono sarcástico. Además, aseguró que habría entendido que las orugas se hubieran posado en las zonas verdes de la motocicleta, ya que se trata de un color muy llamativo y atractivo para cualquier insecto. Sin embargo, no fue así: estaban en el manillar, en el asiento, en las ruedas… prácticamente por todas partes. Cómo actuar ante una invasión de insectos A partir de este momento, surge la duda que cualquiera se haría en una situación así: ¿qué es lo que se debe hacer al encontrarse con una escena como esta? Es fácil entrar en pánico, pero siguiendo una serie de recomendaciones básicas es posible actuar con seguridad y evitar riesgos, especialmente con insectos venenosos. En primer lugar, lo más importante es no tocar a los animales directamente. Algunas orugas, como las procesionarias u otras especies peludas, pueden provocar reacciones o alergias al entrar en contacto con la piel. Por tanto, ante la duda, conviene mantener la distancia y evitar manipularlas con las manos desnudas. Antes de actuar, es recomendable usar protección. Guantes gruesos, manga larga y, si es posible, gafas protectoras reducen el riesgo de contacto accidental. Aun así, si hay muchos insectos o no se reconoce la especie, no es aconsejable retirarlos por uno mismo. En estos casos, una buena opción es esperar a que los insectos se marchen solos, especialmente si la moto o el coche están en un entorno natural y no suponen un peligro inmediato para la circulación. Muchas veces, con el paso de las horas o al cambiar las condiciones de luz y temperatura, los animales abandonan el vehículo por iniciativa propia. Si la situación persiste... Si pasa el tiempo y los insectos impiden utilizar el vehículo, lo más prudente es contactar con los servicios municipales, control de plagas o agentes medioambientales, que cuentan con los medios y conocimientos adecuados para actuar con seguridad, sin dañar a los animales ni poner en riesgo a las personas. Por último, si se ha producido contacto y aparecen síntomas como picor intenso, enrojecimiento o dificultad para respirar, es fundamental acudir a un centro médico lo antes posible para evitar complicaciones.