Imagen: https://x.com/SuperViiralEl siguiente vídeo está dando mucho de qué hablar en X, antes Twitter. Se trata de un alemán (aparentemente turista) que supuestamente se ha confundido y ha pensado que el coche de la Guardia Civil era un taxi. Tal como nuestra el vídeo, el hombre abre la puerta del vehículo y le habla en alemán a los agentes. “¿A dónde vas? ¡Que esto no es un taxi! Taxi no. Te bajas y buscas un taxi, esto es la Guardia Civil”, le responden los agentes. Mientras, el joven dice en inglés: “¿Qué dicen? No hablo español”. El joven se graba en todo momento y se ve que tras estos segundos de diálogo, se baja del coche. Pero la historia no queda ahí. Tras este tenso momento y luego de bajarse del vehículo, el alemán insiste y vuelve a subirse. Y es ahí cuando los agentes pierden la paciencia y uno de ellos lo baja del coche, lo coge y le asegura que dormirá en el calabozo. ¿Qué quería este osado turista? Durante el diálogo con la Guardia Civil, decía en su idioma nativo que lo llevaran a comprar un menú de un McDonald o bien a un KFC. Una historia que como se ve en el vídeo no pasó a mayores, pero seguramente la broma le costará cara al joven turista. El delito de desobediencia grave a la autoridad (ya sea Guardia Civil, Policía Local o Nacional) es un delito de orden público recogido en el Código Penal. Furia en redes Si bien el vídeo no cuenta qué sucedió después, el mismo autor del vídeo lo ha subido a su cuenta de TikTok (y suma más de 1.500 comentarios). Y aunque el hecho no pasó a mayores y al parecer el turista lo hizo como una 'gracia', los comentarios en redes son en su mayoría, con un tono de ira. “Cuando dicen de expulsar a los inmigrantes que causan problemas estos también cuentan no?”, “En su país ya estarías esposado en el suelo con el cuello aplastado y te habrías llevado dos buenas yoyas en la zona lumbar como poco”, son algunos. Pero, ¿es esta situación real? Hay algunos usuarios que indican algunos detalles que podrían revelar que todo se trata de una actuación. Por ejemplo: el color del pantalón de los agentes no sería acorde con la ropa oficial de la Guardia Civil y otro señala que es una situación falsa por los asientos traseros del coche. Lo que sí claro está, independiente de lo real de la escena, es que los coches de las autoridades no son una broma.