El piloto monegasco fue visto por Mónaco en un Fiat 500.Lo más habitual en los garajes de los pilotos de Fórmula 1 es encontrar deportivos y superdeportivos capaces de alcanzar, e incluso superar, los millones de euros. Además, es innegable que todos ellos cuentan con un gusto exquisito a la hora de elegir modelos. Prueba de ello es Fernando Alonso, quien durante los últimos meses ha salido a pasear auténticas joyas sobre ruedas. Otro de los pilotos que nunca pasa desapercibido es Charles Leclerc. Sin ir más lejos, hace poco acudió a la ceremonia de su boda con su prometida, Alexandra Saint Mleux (ahora Alexandra Leclerc), acompañado incluso de su mascota y a bordo de un Ferrari 250 Testa Rossa de 1957, un modelo cuyo valor puede rondar los 30 millones de euros. Cuando aparecen con este tipo de coches, ya sean clásicos o superdeportivos, resulta poco habitual verles al volante de modelos más comunes y asequibles. Sin embargo, lo cierto es que para moverse por Mónaco a veces resulta más práctico, cómodo y discreto hacerlo en un coche sencillo. Max Verstappen lo demostró con su Topolino y ahora Leclerc también se ha unido a esta tendencia. El piloto monegasco fue visto recientemente por las calles del Principado con un Fiat 500 clásico personalizado expresamente para él. La carrocería, en color negro mate, incorpora además dos franjas en blanco y rojo que simulan la bandera de Mónaco, un guiño muy habitual en los coches del piloto. Y, por supuesto, no falta el número 16, el mismo que utiliza en la Fórmula 1. Este Fiat podría tener un pasado especial Además de llamar la atención por tratarse de un modelo mucho más asequible en comparación con los coches que suelen conducir los pilotos de Fórmula 1, este Fiat 500 podría esconder una historia aún más especial. Algunas teorías que circulan por redes sociales apuntan a que podría tratarse del primer Fiat 500 que condujo el propio Leclerc, aquel coche con el que dio sus primeros pasos al volante lejos de los circuitos. Sin embargo, es complicado saber a ciencia cierta si se trata de un modelo recientemente adquirido o si Charles Leclerc ha decidido rescatar su antiguo Fiat 500 y darle un nuevo 'look', adaptándolo a su estilo actual pero manteniendo intacta su carga sentimental. ¿Y su precio? Dado que se desconoce si se trata de una unidad recién adquirida o de un coche restaurado, resulta complicado fijar una cifra exacta. Además, al tratarse de un modelo modificado expresamente para el piloto, su coste podría ser superior. Aun así, los Fiat 500 actuales parten de 20.850 euros. Un icono que sigue muy presente La elección de Leclerc de añadir este coche a su colección no resulta extraña si se tiene en cuenta lo que representa el Fiat 500 dentro del sector del automóvil. Este modelo, cargado de simbolismo e identidad, se ha consagrado como uno de los más icónicos y queridos. Además, en lugares como Italia y Mónaco es muy habitual verlo como coche de uso diario. Ese cariño por el Fiat 500 también se reflejó cuando la marca decidió retirar la variante híbrida para apostar exclusivamente por la versión eléctrica. Una decisión que no fue bien recibida por los seguidores más fieles, que dejaron claro que no estaban dispuestos a dar el salto al eléctrico, lo que se materializó en una bajada de ventas considerable de este modelo. La respuesta de la marca no tardó en llegar y el Fiat 500 híbrido volvió al mercado.