Ocurrió en una de las mejores zonas de Madrid, en pleno barrio de Salamanca en la calle Ferraz, a las 2:30 de la madrugada, hora en la que una patrulla de agentes de la Policía Municipal estaban realizando labores de vigilancia. Dieron el alto a un conductor que iba en un coche acompañado por una mujer. Les pidieron la documentación a ambos, pero el hombre, un joven de 27 años, dijo que no la tenía y comentó a los agentes que estaba de vacaciones y que era de Portugal. La Policía da el alto a un coche en MadridSin embargo, lo que llama la atención a los policías es el olor procedente del interior del coche. Parecía ser hachís, por lo que bajaron a ambas personas del vehículo para hacer un registro del interior. En un primer vistazo encontraron dos botes con una sustancia de color oscuro que parecía ser, y resultó ser, marihuana.Pero lo más inusual ocurrió cuando los policías desmontaron la rejilla de ventilación del lado del conductor, situada en la parte izquierda del salpicadero es decir la zona más accesible. Dentro encontraron una funda de cuero que escondía una arma de fuego, en concreto una pistola que ademas tenía un cartucho en la recámara. También había un cargador. Preguntado por los policías, el joven dice que es suya, pero no aporta ningún tipo de documentación al respecto, que acredite por ejemplo un permiso para portar armas.policiaAnte este hallazgo, el hombre fue denunciado por un delito de tenencia ilícita de armas y por conducir bajo los efectos de sustancias estupefacientes, dado que se le realizó un test de drogas que resulto positivo por metanfetaminas y cannabis.Por el primer delito, regulado en los artículos 563 a 565 del Código Penal, el acusado se enfrenta a una pena de cárcel, de uno a dos años dado que se trata de un arma de fuego corta, una pistola. Varios delitos Por conducir bajo los efectos de las drogas, el conductor se enfrenta a una multa de 1.000 euros y la retirada de seis puntos del carnet de conducir. Este supuesto se da si la persona que da positivo no muestra signos de intoxicación, porque el THC se puede detectar en un test de saliva horas o incluso días después de haberse consumido. Por eso se trataría de una sanción administrativa.Sin embargo, se convierte en un delito penal recogido en el artículo 379.2 del Código Penal cuando el conductor circula bajo la influencia directa de las drogas y por ejemplo comete una infracción grave y muestra síntomas evidentes, algo que el queda a criterio del agentes, y que lo expondrá en el atestado. En este caso la pena aumenta y puede suponer prisión de tres a seis meses, multa de seis a 12 con una cuota diaria fijada por un juez en función de la capacidad financiera del infractor y/o trabajos en beneficio de la comunidad por un plazo de 31 a 90 días. En cualquier caso a esto se añade la retirada del carnet de conducir vehículos a motor por un periodo de uno a cuatro años