El mantenimiento del coche es esencial para alargar la vida útil del vehículo y evitar visitas innecesarias al taller, pero su importancia es todavía mayor después de un viaje largo. Cuando el motor está varias horas en funcionamiento, con altas temperaturas y esfuerzo continuado, hay algunos componentes que sufren más de la cuenta.Por eso al llegar al destino es conveniente cuidar ciertos detalles que afectan directamente al desgaste del sistema y reducen la aparición de averías costosas con el paso del tiempo. Y es que tal y como explican desde La Nación, el motor necesita un tiempo de reposo después de conducir durante un tiempo largo. Cuidar el motor Los especialistas explican que los motores turbo, que son los que utilizan la gran mayoría de vehículos modernos, alcanzan una temperatura muy alta en poco tiempo, por lo que apagarlo de manera abrupta podría generar un problema. Pararlo de repente hace que la turbina del motor siga girando pero sin tener la lubricación necesaria, algo que deriva en desgaste prematuro y fallos en componentes como los rodamientos. Para evitar estas situaciones, los expertos recomiendan dejar el motor en marcha durante dos minutos después de aparcarlo. Es decir, en lugar de estacionar, apagar el motor y salir del coche, los mecánicos aconsejan esperar un poco dentro del coche con el motor arrancado. De esta forma, el flujo de aire continúa y el motor se enfría poco a poco, haciendo que los cambios de temperatura no sean demasiado extremos para el sistema. Además, esta técnica permite que el aceite siga circulando y lubricando las piezas.Cómo cuidar el coche después de un viaje largo: pasos sencillos que alargan la vida del motor Más detalles Dejar el motor al ralentí durante unos minutos no es lo único que pueden hacer los conductores para cuidar su coche después de un viaje largo. Tras una inspección visual rápida para comprobar que no hay fugas visibles u olores extraños, es conveniente comprobar y rellenar todos los fluidos, desde el aceite hasta el refrigerante. Del mismo modo, es recomendable revisar los neumáticos y las luces para evitar sustos la próxima vez que se conduzca.