Pecco Bagnaia y Marc Márquez durante la temporada 2026 de MotoGP con Ducati.Si algo ha dejado claro Marc Márquez con el paso del tiempo es que tiene muy claro quién es, qué quiere y cómo conseguirlo. Incluso por grande que sea el sacrificio. Todas sus decisiones han demostrado un hambre insaciable por dominar la parrilla de MotoGP y aunque ahora se enfrenta al mayor desafío de la historia para cualquier piloto de la categoría reina, si alguien puede lograrlo es el nonacampeón. Después de un nuevo paso por quirófano, el piloto de Ducati llegó a ceder 102 puntos con el líder del Mundial. Pero su doblete de victorias en Balaton Park y el doble abandono de las Aprilia oficial cambian por completo un panorama, donde ahora la desventaja es de 72 puntos. Cuando según las predicciones del ilerdense, la cifra debería ir en aumento.Márquez llegó al GP de Hungría con un perfil bajo. “¿La victoria? Olvidaos. Algo tienen que hacer mal los rivales. El objetivo es el Top-5, sería un éxito rotundo”, reconocía el español en rueda de prensa. Y ni siquiera modificaba su versión después de liderar el primer libre de un viernes que ya dejó tintes de optimismo. Aunque lo mejor estaba por llegar. Marc conquistó la pole, la carrera al esprint, la vuelta rápida y la victoria del domingo. El nonacampeón sentenció a su favor todo lo que se puso en juego tras apostar por una estrategia conservadora el viernes, para pasar al ataque los días en los que se repartían los puntos. Y ahí volvió a ser inalcanzable respaldándose en las características de Balaton Park; donde “solo hay dos curvas a derechas”.Según el piloto de Ducati, el predominio de giros a la izquierda fue su gran aliado del fin de semana y de hecho, continuó insistiendo en que el desenlace en Balaton Park “no estaba en el plan”. Sin embargo, un Pecco Bagnaia que comparecía justo a su izquierda como tercer clasificado en la carrera del domingo, fue demasiado expresivo cuando escuchó las palabras de su compañero de equipo. “Pecco, ¿por qué tienes esa cara? ¿tú le crees?”, le preguntaron al bicampeón de MotoGP en una sala de prensa, donde el italiano respondió sin rodeos: “Yo nunca jugaré al póker con Marc Márquez”. Sus palabras provocaron incluso la carcajada de un Márquez, que ya no pilla a nadie por sorpresa. Una vez más, el ilerdense va a por todas.No es casualidad que Marc reapareciese en el GP de Italia, sobre uno de los trazados más exigentes del calendario. Ni tampoco la estrategia que adoptó en Hungría para atacar cuando más lo necesitaba. “Prefiero inentarlo aunque me quede en la orilla”, confesó el nonacampeón en DAZN también durante el inicio del fin de semana en Balaton Park, dejando claro un objetivo que tiene como final su décima corona Mundial. Por delante, el de Ducati se enfrenta a la mayor remontada de la historia (el récord son los 91 puntos que recuperó Bagnaia a Quartararo en 2022). Y por delante, todavía quedan más de 500 puntos para conseguirlo. Pecco no se fía de Márquez porque tiene más que comprobado, que con el español todo es posible. Incluso cuando él se empeña en que parezca lo contrario. ¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí