Jorge Martín, tras una de sus caídas en Montmeló.Viniendo de un fin de semana perfecto en Le Mans, Jorge Martín no podía ni imaginar el gran premio tan complicado que se le venía en Barcelona. Y ya no solo por los graves accidentes de Álex Márquez y Johann Zarco, si no simplemente con lo vivido en su propia piel durante los tres días de acción en pista. El madrileño llegaba con muchas ganas y, sobre todo, una confianza arrolladora tras volver a subirse a lo más alto del podio en una carrera dominical. Sin embargo, ya desde el viernes, la situación se comenzó a complicar para un piloto que no encontró buenas sensaciones en una pista en la que se coronó como campeón del mundo de MotoGP hace un año y medio. Pero nada que ver con lo que se vivió entonces. En apenas cuatro días (porque también se cuenta la jornada de test del lunes), Martín sufrió un total de seis caídas. Y no todas fueron simples arrastrones, sino que el español tuvo alguna muy seria, también por lo cerca que se quedó de los muros. De hecho, en alguna hasta llegó a tocar las protecciones por la poca escapatoria de la pista. Ya el sábado, Jorge confesó tener dos “pequeñas lesiones” que se tradujeron en dos esguinces de tobillo, para afrontar la cita del domingo que, otra vez, acabó en caída. Aunque esta vez sin consecuencias físicas, pero con un tremendo enfado al ser golpeado por Raúl Fernández. Sin embargo, la caída más violenta llegó en el test del posterior lunes, también en Montmeló, teniendo que ser inmovilizado y trasladado al hospital para más pruebas. En todo momento estuvo “consciente y tranquilo” y está recuperado para Mugello.“Fue una caída enorme, a gran velocidad”, relataba Paolo Bonora, director del equipo Aprilia, a la web oficial del campeonato. Y es que el punto de la caída, la curva 7, es un lugar extraño para presenciar imágenes como la que dejó el madrileño que, por fortuna, no presentó ninguna fractura. Todo acabó en golpes, especialmente focalizados en su codo izquierdo y la pierna derecha. “Tras analizar los datos, parece que probablemente entró con demasiada velocidad y frenó demasiado fuerte y de forma demasiado brusca. La caída fue enorme”, explica el italiano, que también asume su parte de culpa en un fin de semana muy complicado para los de Noale y que también se tradujo en una tensión creciente dentro del box. De hecho, se vieron imágenes de Martín muy enfadado al llegar al box tras su caída del domingo, incluso llegando a empujar a Bonora en dos ocasiones. El madrileño se disculpó instantes después, ya más calmado.“Es muy frustrante porque sufrió muchas caídas. Eso significa que no hemos conseguido ajustar perfectamente la moto para él, para ese trazado y para esas condiciones de adherencia”, asume el director, que también habló de un fin de semana en Barcelona muy irregular para el líder del Mundial, Marco Bezzecchi, muy perjudicado también por las condiciones del trazado catalán. “Estamos convencidos de ello, porque también vimos el mismo problema por parte de Marco: nuestros pilotos no tenían la misma confianza en la moto que les habíamos visto tener habitualmente durante la primera parte de la temporada. Tenemos que trabajar en ello. Este circuito y estas condiciones de adherencia son muy específicas de Barcelona”, zanja el de Aprilia, con esperanza de recuperar su competitividad en Mugello.¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí