El 911 Turbo S es el 911 más potente de la historia, también el más caro que haya existido.El 911 es una leyenda entre las leyendas. El deportivo que tienes que comprarte para demostrar que te gustan los coches y que sabes de coches. Su versión Turbo S actual es la más radical (y eléctrica) de la historia.En nuestra vida estamos rodeados de números. Cifras que marcan el precio de un producto, nuestra fecha de cumpleaños o el pin de nuestra tarjeta. Muchos de esos números pasan de largo sin dejar huella, otros, en cambio, suponen mucho más. Para Porsche hay dos números que suponen un legado, una herencia y un futuro: 911. El Porsche 911 es mucho más que un coche o un deportivo. Es una meta, una aspiración para quienes entienden de coches y quieren disfrutar del legado de una de las marcas más importantes de la historia.Poco más se puede decir del 'nueveonce'. Es historia viva del mundo del motor. Con más de 50 años a sus espaldas, el deportivo alemán por antonomasia vive hoy su octava generación (generación 992). El momento no puede ser menos propicio para la pasión, la combustión o las altas prestaciones. El mundo mira con cada vez mayor rechazo a los deportivos y a cualquier coche que muestre el más mínimo atisbo de diversión, sonido o emoción. Los coches eléctricos dominan la realidad de la industria.prueba-porsche-911-turbo-s-2026114394-17El 911 es uno de los últimos reductos de la deportividad a gasolina.Aunque sus cualidades son innegables, nada puede reemplazar a un coche de combustión cuando hablamos de sensaciones al volante. Hay soluciones intermedias como los híbridos enchufables. Marcas como Audi y BMW han optado por esta vía para mantener con vida a sus modelos más radicales, buenos ejemplos son los BMW M5 y los nuevos Audi RS5. Es el peso de la evolución, aunque más bien parece el peso de la política. O los coches se electrifican o se tiran a la basura. Porsche no puede permitirse perder a su mayor baluarte.Cuando pensamos en Porsche es imposible no pensar en el 911. Llegará el día en el que se volverá 100% eléctrico. Por suerte, todavía no sabemos cuando, pero lamentablemente, tal y como pinta esto, llegará ese día. Mientras tanto no nos queda más remedio que seguir disfrutando de lo que Porsche nos ofrece. Una combinación de lo clásico y lo moderno. El nuevo 911 Turbo S disfruta de la misma etiqueta ECO que cualquier híbrido de Toyota, pero con un rendimiento seis veces superior. ¿Cómo es posible? Pues hay que darle las gracias a los ingenieros alemanes y a la estupidez de los políticos europeos.prueba-porsche-911-turbo-s-2026114394-17El 'culogordo' presenta un rendimiento increíble.Desde Bruselas obligan a los fabricantes a reducir emisiones sea como sea. Porsche ha electrificado gran parte de su gama, incluyendo a sus dos coches más populares: los Cayenne y Macan, y se ha sacado de la manga un sistema híbrido con el que consiguen obtener la ventajosa etiqueta ECO de la DGT. De hecho, tú no puedes acceder tranquilamente con tu coche diésel al centro de la ciudad, pero este 911 Turbo S puede rodar todo el tiempo que quiera sin recibir ninguna multa. Dale las gracias a la incompetencia de Europa y a los no menos espabilados consistorios locales.Porsche estrenó el sistema T-Hybrid en el nuevo 911 GTS (el 911 que hay que comprarse). Su sistema es tan avanzado como sencillo. Los alemanes han introducido dos motores eléctricos en el sistema de compresión de los dos turbos que alimentan a esta bestia y otro más en la caja de cambios. Gracias a ello consiguen homologarlo como "híbrido" y, de paso, incrementan la potencia, reducen las emisiones y eliminan uno de los problemas habituales de los coches turboalimentados: el turbo-lag.prueba-porsche-911-turbo-s-2026114394-17Su empuje es lo más parecido a conducir un coche eléctrico.A diferencia de los coches atmosféricos donde no hay interferencia entre el pedal del acelerador y el motor, los bloques turboalimentados presentan cierto retraso entre que el conductor pisa el acelerador y el motor recibe la inyección de potencia. Ese tiempo, que se mide en muchos casos en milisegundos, es esencial en el mundo de la competición donde es intolerable cualquier mínima pérdida de tiempo. Los ingenieros de Porsche han conseguido reducir prácticamente a cero cualquier espera gracias, como ya he dicho, a esos turbos de accionamiento eléctrico.Es decir, que en los turbos hay instalados motores eléctricos que hacen girar los compresores a la velocidad requerida sin depender de la acción de los gases de escape en la turbina. Se reduce, por tanto, el turbo-lag. El motor eléctrico del turbo, de 15 CV, funciona también como generador cuando es movido por los gases de escape. Adicionalmente, el 911 Turbo S instala otro motor eléctrico de 71 caballos en la caja de cambios PDK. Todo el sistema se alimenta de una pequeña batería de 1,9 kWh de capacidad accionada por su propio sistema eléctrico de 400 voltios.prueba-porsche-911-turbo-s-2026114394-17Porsche ha sustituido la masculina palanca de cambios por el mando que podemos ver en el Golf.A diferencia de cualquier otro coche híbrido que digne de llamarse así, el 911 no puede desplazarse de forma 100% eléctrica. Sencillamente, no hay motores eléctricos conectados a las ruedas, así que siempre nos acompaña el sonido del motor bóxer de 3,6 litros y 711 caballos que monta esta bestia. En comparación con el anterior 911 Turbo S, el nuevo modelo gana 61 caballos de potencia, reduce su tiempo de aceleración de 0 a 100 km/h en 0,2 segundos, su velocidad punta en 8 km/h, su consumo homologado en 0,5 litros/100 km y sus generosas emisiones en 9 gramos de CO2 por cada kilómetro que hace. A ojos de la Unión Europea el 911 Turbo S de 2026 es el 911 más limpio de la historia -no lo digo yo, lo dice la etiqueta- así que no vamos sacarlos del error. La realidad es que, tras el volante, las novedades técnicas se hacen notar. Aunque en el pasado los ingenieros de Porsche ya había obrado milagros con el turbo-lag, es verdad que en esta nueva versión híbrida el efecto es varios niveles superior. El mayor retraso lo genera la caja de cambios, no los turbos. Circulando en modo automático lo que más le cuesta al coche es encontrar la marcha correcta para salir disparado.prueba-porsche-911-turbo-s-2026114394-17El botón 'push to pass' configura el coche en su máximo rendimiento durante 20 segundos.El cambio PDK siempre ha sido y sigue siendo absoluta referencia en velocidad y rendimiento. Su sistema de doble embrague responde rápidamente, ahora mejor que nunca gracias a ese motor eléctrico acoplado a la transmisión. Como ya es habitual en el 911 existen diferentes programas de conducción: Normal, Sport, Sport Plus y, dada la agresividad de sus 711 caballos y 800 Nm de par motor, un modo Wet especialmente seguro y válido cuando la carretera está mojada o simplemente húmeda. En cada programa el 911 varía la respuesta del conjunto, siendo más o menos dócil según las necesidades del conductor.En modo Normal el coche busca circular siempre en la marcha más alta posible sacrificando ligeramente las prestaciones. Es el modo de arranque predefinido y el más sensato de todos. Los cambios de marcha apenas son notables, salvo cuando pisamos a fondo el acelerador. Porsche ha asociado estos modos de conducción con configuraciones particulares de la dirección y el pedal del acelerador. El coche pasa de menos a más reactivo en función del programa deportivo seleccionado. Al accionar el modo Sport Plus liberamos el máximo rendimiento. prueba-porsche-911-turbo-s-2026114394-17A pesar del rendimiento, al 911 Turbo S le falta algo de chicha en el escape.La caja reduce la marcha hasta el rango de revoluciones más preciso de todos. La suspensión modifica su compresión para hacer frente a ese incremento de rendimiento y la dirección tensa un poco más su siempre rápida y precisa respuesta. Los frenos también se vuelven más sensibles, aunque la verdad es que estos siempre muerden igual de bien. Los discos carbocerámicos de 420 y 410 milímetros son capaces de detener al 911 Turbo S en apenas unos metros. El mejor sistema de frenado para el 911 más potente de la historia.Hay que reconocer que el 911 es único en su especie. Todas las normas de la buena física aseguran que el motor debe ir instalado antes del eje trasero, como mucho encima del eje, pero en Porsche llevan 50 años haciendo lo que les da la gana. Al igual que en el primer 911, el Turbo S actual lo ejecuta por detrás del eje. Da igual lo que el mundo les haya dicho, llevan 5 décadas evolucionando este error y hoy nadie puede decirles que está mal hecho. Nadie diría que el motor está mal puesto. El paso por curva de esta bestia es poco menos que de extrema precisión. Es una absoluta locura al ritmo que puede coger cualquier rotonda o curva. De hecho, el límite de agarre del coche es tan alto que cualquier conductor tiene que esforzarse mucho para encontrarlo -por suerte-. El problema, como siempre con cualquier Porsche 911 es lo que pasa cuando lo encuentras. Si llega ese momento recibirás a cambio uno de los mayores sustos de tu vida. No lo digo porque el coche no sea controlable, que lo es -siempre y cuando dejes los controles activados- el problema es el estrechísimo margen de maniobra que deja.La velocidad a la que el 911 Turbo S se descompone es tan alta que exige a su conductor los reflejos más rápidos del lejano oriente, dignos de cualquier piloto de Fórmula 1. No es ninguna locura, y no te exagero, descubrir que estás tomando una curva cerrada a más de 80 kilómetros por hora. Ese es un ritmo "de paseo" para este 911 de agarre infinito. Los neumáticos hacen una labor excelente, casi mágica. En el eje delantero nos encontramos con gomas de calibre 255/35 R20, mientras que el eje trasero se apoya sobre dos enormes rodillos de 325/30 R21. prueba-porsche-911-turbo-s-2026114394-17A pesar de su extrema violencia, el 911 Turbo S sigue siendo un coche funcional para el día a día.La llanta trasera es más grande y más ancha que la delantera para así poder hacer frente al mayor porcentaje de par que recibe. También para simular que el coche está "agazapado", inclinado hacia delante y dispuesto a salir disparado en cualquier momento, incluso cuando está quieto. En un mundo real, rodeado de carreteras reales, es imposible y extremadamente insensato encontrar sus límites. Solo es posible hacerlo con seguridad en el entorno de un circuito donde no pondremos en riesgo la seguridad del resto de ocupantes de la vía. Solo la nuestraEl nuevo Porsche 911 Turbo S es un prodigio de la tecnología y de la técnica. Un coche que sigue demostrando estar a la vanguardia de los deportivos de calle. Si quieres el mejor, cómprate un 911. No hay forma de equivocarse. El problema de esta y de las últimas generaciones del 'nueveonce' es la falta de dramatismo. Es tan extremadamente preciso y tan increíblemente avanzado que el conductor es, durante muchos momentos, un simple pasajero.prueba-porsche-911-turbo-s-2026114394-17A pesar de lo mucho que corre, al 911 Turbo S le falta alma. Es demasiado bueno.En un tramo de curvas es muy fácil notar como el coche, los neumáticos, la electrónica y todos los últimos avances inventados en Stuttgart son los que realmente mantienen al coche en la trazada. Está genial para hacerte creer que eres mejor piloto de lo que eres, pero echo en falta el drama del pasado. El Turbo S es un misil tierra-tierra. Su aceleración es tan brutal que te deja sin palabras, pero personalmente creo que corre demasiado y que tiene demasiada potencia. Si quieres realmente un coche deportivo, radical y dramático basta comprarse cualquier GT3 o GT2. Incluso va a salirte más barato.Personalmente, creo que el mejor 911 de la historia fue el 911 Carrera 4 GTS de la generación 991. Un coche perfectamente equilibrado, lo suficientemente potente para divertirse con seguridad y, encima, con un sonido de escape realmente evocador. Cuando probé ese coche me quedé completamente enamorado de él y con el paso del tiempo me sigue demostrando que era, es y seguirá siendo perfecto. Al menos para mí. No con esto quiero decir que el 911 Turbo S actual no sea bueno, porque es bastante mejor que el 991 GTS, pero es tan sumamente bueno que le roba todo el protagonismo al conductor. Valoración Comportamiento 9 Prestaciones 9 Confort de marcha 8 Consumos 7 Seguridad 9 Equipamiento 9 Habitabilidad 7 Calidad interior 9 Nota: 8.4 Lo que realmente nos gustaLo que creemos que podría ser mejorPrestacionesRendimientoTécnicaEtiqueta ECOPrecioDemasiado potentePérdida de ensenciaEcho muchas cosas de menos de aquél coche y no solo la conducción. También la instrumentación clásica de cinco esferas, el arranque con llave y no por botón, la masculina palanca del cambio y aquél sencillo, maravilloso y elegante volante de tres radios. Si tuviera el dinero necesario me compraría uno sin falta. No obtendría la preciada etiqueta ECO de la DGT, pero con el dinero que me ahorro tengo para cientos de horas de diversión tras el volante. Porque sí, esa es otra cifra que el nuevo 911 Turbo S ha incrementado; la del precio. Como mínimo Porsche nos pide 312.200 euros. Absolutamente increíble.