El mundo funciona como funciona, y poco se habla de que las últimas elecciones a la presidencia de la FIA siguen impugnadas en la justicia francesa, que aunque aceptó seguir adelante con el caso, no creyó necesario tomar medidas cautelares, permitiendo a Mohammed Ben Sulayem comenzar una nueva legislatura como presidente de la Federación Internacional del Automóvil.Ben Sulayem, presidente de la FIA, con polémica Ben Sulayem ganó las elecciones sin oposición al ser la única candidatura válida. Para tener una candidatura válida, los candidatos deben listar una serie de vicepresidentes provenientes de las distintas regiones en las que está dividida la FIA. El movimiento de Ben Sulayem fue que estos vicepresidentes o vicepresidentas solo podían formar parte de una única candidatura. Hasta aquí, todo bien, con la salvedad de que solo había un vicepresidente posible por parte de la región sudamericana; Fabiana Ecclestone. Fabiana, que obviamente formaba parte de la candidatura de Ben Sulayem, impedía que, estatutos en la mano, hubiera otra cualquier candidatura. Un atropello en toda regla a cualquier proceso democrático que se precie, pero que obviamente, nadie dentro de la FIA, todos dependientes del actual presidente, se ha atrevido a denunciar, ni tan siquiera a levantar la voz. Antes de que la demanda de Laura Villars, que intentó ser candidata, prospere o sea archivada, Mohammed Ben Sulayem ya tiene sobre la mesa un nuevo cambio de estatutos que tiene como finalidad la posibilidad de perpetuarse en la presidencia de la FIA. F1 Grand Prix of MiamiBen Sulayem, que sabe que dentro de la FIA tiene todos los apoyos necesarios, más aún después de las últimas salidas de la Federación tras las discusiones ocurridas en el segundo semestre de 2025, busca eliminar una norma incorporada por su predecesor, Jean Todt. El francés fue el primer presidente de la FIA tras un larguísimo mandato de Max Mosley, que prácticamente se hizo inamovible dentro de la Federación, algo que a su juicio, no era beneficioso para los intereses del automovilismo, por lo que decidió imponer un límite tres mandatos, siguiendo la tendencia de otras Federaciones o Comités, y que ayuda a concebir estas posiciones, no como un modo de vida, sino como algo en lo que aportar y dejar paso. Cambio de estatutos para eliminar el límite de mandatosTodt fue precisamente el primer presidente en sufrir su propia norma, a pesar de que le pidieron con insistencia que continuara en el cargo. Ben Sulayem, que llegó a la presidencia de la FIA en diciembre de 2021, busca eliminar la limitación de los tres mandatos, y dado que estos cambios estatuarios deben ser aprobados por el Consejo Mundial y la Asamblea General, donde cuenta con multitud de apoyos, ya se da por hecho. F1 Grand Prix of Miami - Sprint & QualifyingCon este cambio, Ben Sulayem ya tendría las puertas abiertas a ser reelegido tantas veces como sea necesario, ya se verá si con elecciones, o gracias a conseguir ser la única candidatura válida, como ocurrió en el proceso electoral de 2025. Y lo que es seguro es que mientras los presidentes de las Federaciones, da igual de qué, estén más pendientes de contentar a quienes los eligen, ya sea a cambio de puestos internacionales o de cualquier otra prebenda, en lugar de buscar el bien general, quien no sale ganando es el aficionado, a pesar de que, por ejemplo, en este caso, la FIA afirme luchar por los intereses generales del automovilismo.