Sentarse delante del volante es un gesto automático para los conductores. Ya sea por costumbre o por no ajustar el asiento cada vez que se circula, casi nadie presta atención a la postura que mantiene en la carretera. A veces parece suficiente con llegar a los pedales y al volante, pero en realidad hay otros detalles que influyen directamente en la seguridad.A pesar de que no cualquier posición es válida para conducir, los datos ponen en evidencia que hay un gran porcentaje de conductores que no se sienta correctamente. Así lo demuestra un estudio reciente de TÜV, organismo alemán de inspección técnica, que asegura que el 80% de los conductores tienen el asiento mal ajustado. La advertenciaUn informe reciente demuestra que un 80% de los conductores se sienta mal: cómo ajustar correctamente el asiento Montarse en el coche y no ajustar el asiento es sinónimo de peligro. Una mala postura dificulta el control del coche y aumenta el cansancio durante el viaje. Además, puede derivar en lesiones en el conductor y, sobre todo, agravar las consecuencias de un accidente: un ajuste equivocado puede reducir la eficacia de los cinturones de seguridad y los airbags. El TÜV recomienda corregir la posición del asiento cada vez que se conduce, especialmente si hay varias personas que utilizan el mismo coche. En este sentido, hay muchos coches modernos que ofrecen la posibilidad de guardar varias posiciones de conducción porque los asientos son eléctricos: basta con pulsar un botón para volver a la posición deseada. Cómo sentarse Lo primero que hay que hacer al entrar al coche es ajustar la distancia entre asiento y pedales. Para ello, el conductor debe sentarse y pisar a fondo el pedal del embrague y mover el asiento hasta tener las piernas ligeramente flexionadas y nunca extendidas por completo. También hay que dejar suficiente espacio para apoyar la mano entre los muslos y el borde del asiento. El siguiente paso es encontrar el ángulo óptimo del respaldo. Desde Linternaute explican que un error común es reclinarlo demasiado y que lo mejor es mantenerlo casi en vertical pero ligeramente inclinado. Con los omóplatos apoyados en el respaldo y los brazos completamente extendidos, el conductor debería ser capaz de apoyar las muñecas sobre el volante. Después le llega el turno al reposacabezas: hay que ajustar su altura de manera que el borde superior llegue a la parte superior de la cabeza, con una distancia máxima de cinco centímetros entre la cabeza y el reposacabezas. Por último, queda corregir la posición de los espejos retrovisores para tener la visibilidad suficiente.