Valentino Rossi. Siempre se dice que uno vuelve al lugar donde fue feliz, aunque Joaquín Sabina nunca ha estado de acuerdo. “Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”, aseguraba el cantautor en una de sus canciones más populares. Y Valentino Rossi ha encontrado el sentido a esa frase. Porque por muchas alegrías que le haya dado el motociclismo, el italiano ha pasado página y ha entendido que un posible regreso siempre puede romper la idealización del recuerdo. Tiempos pasados siempre fueron mejores y, cuando una etapa se cierra, es mejor quedarse con lo bueno. Por eso, el nueve veces campeón del mundo tiene claro que su tiempo sobre una MotoGP ha terminado para siempre y, mientras otros pilotos siguen en activo como probadores, Rossi asegura que nunca más se volverá a montar en una MotoGP.Así que rompe los esquemas también con ese “nunca digas nunca”. En un contenido reciente del Mundial, una cena entre las leyendas del Hall Of Fame de MotoGP que tuvo lugar en Valencia con el final de la temporada pasada, Dani Pedrosa tuvo el valor de preguntarle a Valentino cuándo se volvería a subir a una MotoGP. Su respuesta fue tajante: “Nunca”. Y eso que es una pregunta que recibe con asiduidad en su vida diaria. “Mucha gente me pregunta sobre ello, si quiero probar una MotoGP. Pero si no estás compitiendo, no estás obligado a hacerlo”, explica Rossi, que se despidió de la categoría reina en 2021, con nueve títulos en toda su carrera deportiva. Y, aunque sigue vinculado al Mundial gracias a su equipo, el VR46 Racing Team, el italiano ha encontrado un equilibrio perfecto en su vida para seguir unido a su gran pasión, además de pasar tiempo con su familia, ahora que es padre de dos niñas. “No lo echo de menos, sinceramente. No quiero pilotar una”, insistió Valentino, asegurando que su etapa como piloto estaba totalmente cerrada, dejando atrás esa exigencia que pedían las motos, así como la presión física y mental o las largas temporadas lejos del hogar. Eso sí, a nivel profesional, porque sigue disfrutando de las dos ruedas en su rancho, pero también en entrenamientos privados que comparte con los pilotos de la academia, muchos de ellos ya en MotoGP. “Entreno con los chicos, con Pecco, mi hermano Luca Marini, Bezzecchi, Franco Morbidelli...“, explica Il Dottore, quien les ayuda “con la forma de gestionar un fin de semana, cómo pelear en las batallas” mientras él mismo disfruta con “una Yamaha R1, a veces una Yamaha R6″. “También rodamos con motos pequeñas, como la Ohvale”, detalla.Y, en esta conversación entre campeones, tampoco podía faltar el gran nombre de la parrilla de MotoGP: Marc Márquez. El español ganó el Mundial el pasado 2025 y Valentino Rossi tuvo que rendirse ante su máximo rival cuando hablaban, también, del gran nivel al que Marco Bezzecchi acabó el pasado curso: “Batir a Márquez con una moto que corre un poco menos es imposible”. Sin embargo, parece que las tornas pueden cambiar este 2026. Está por ver, así como la situación de Pecco Bagnaia en Ducati, todavía mermado con las sensaciones de la moto. Aunque su mentor va más allá de lo técnico: “Pienso que cuando llega Márquez al box y va tan rápido, psicológicamente no es fácil”.¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí