Los conductores acostumbran a guardar dentro de su coche ciertos objetos que utilizan en su día a día y que siempre conviene tener a mano. El mejor ejemplo de esto es una botella de agua. Es algo que se puede encontrar en prácticamente cualquier vehículo y, en realidad, tiene cierto sentido, ya que viene bien tener agua a mano para calmar la sed, hidratarse e incluso para resolver alguna emergencia.Aunque tener agua en el coche puede ser útil en muchas situaciones, la recomendación general es no llevar nunca una botella suelta en el habitáculo. Y es que aunque parece algo inofensivo, puede convertirse en un hábito peligroso. De hecho, en los peores casos, puede suponer una multa para el conductor. Por qué no llevar una botella Los conductores deben evitar a toda costa llevar objetos sueltos en el coche. Lejos de ser una simple recomendación, es algo que viene determinado por el Reglamento General de Circulación: la carga debe estar dispuesta de tal forma que no pueda desplazarse y afectar a la seguridad en carretera. En el artículo 14 se especifica que toda la carga y los accesorios deben ir sujetos de tal forma que no puedan "arrastrar, caer total o parcialmente o desplazarse de manera peligrosa, comprometer la estabilidad del vehículo, ocultar los dispositivos de alumbrado o de señalización luminosa, las placas o distintivos obligatorios y las advertencias manuales de sus conductores, o producir ruido, polvo u otras molestias que puedan ser evitadas". En otras palabras, no se puede llevar una botella de agua ni cualquier otro objeto que con un frenazo, un giro o un acelerón pueda dispararse y moverse dentro del habitáculo. Y es que si, por ejemplo, la botella está en el posavasos y el conductor acelera repentinamente, la inercia podría hacer que la botella salga despedida hacia el salpicadero o los pies del conductor, impidiendo su visibilidad o su libertad de movimientos. Botellas de agua en los pedalesBotellas de agua en los pedales | iStock Posibles multas Circular con objetos sueltos o con la carga mal acondicionada puede traducirse en una multa de 200 euros. En España no existe una lista de objetos que no se puedan llevar en el coche, pero desde km77 han elaborado una lista de las cosas que más problemas pueden generar a los conductores. Más allá de las botellas, es recomendable no llevar objetos pesados en la bandeja trasera, mascotas sin sistemas de retención, equipaje apilado por encima del respaldo o herramientas sin fijar.