Toni Bou celebra con el Repsol Honda su tercer récord Guinness.Con el paso del tiempo y a través de unas vitrinas bañadas en oro, Toni Bou (39 años, Piera) ha conseguido que las cosas que nunca lo fueron ahora parezcan sencillas. Sin embargo, ser el único piloto del mundo con sus cifras, devuelve rápidamente a una realidad que deja claro cómo no lo son. Precisamente por eso son todavía más admirables 20 años de éxitos que puede redondear esta temporada, con 40 títulos a sus 40 años. Pero ahora no es momento de hacer presión sobre una cifra que ya está en 39 Mundiales (se coronó en marzo) y tres récord Guinness. El último en Piera, su ciudad natal.—¿Es más difícil de hacer este récord Guinness o los 39, casi 40 Mundiales?—Los Mundiales, los Mundiales. Lo único que hay que reconocer es que esto costaba más de lo que pensábamos. La rotonda tiene bastante desnivel y ha sido un poco más difícil, pero bueno, más emocionante. También he pasado muchos nervios porque con tres intentos se hace que cualquier error y ya te deja la cuerda floja, pero ha sido divertido con toda la gente de Piera, con todos mis amigos. Es un día súper especial. —Parecía fácil, pero seguramente no lo es. ¿Qué era lo que más costaba de este desafío? —Lo que costaba que es que flexaban bastante los bidones y eso hacía que fuera bastante más rápido de lo que me gustaría. Creo que si hubiera podido ir más lento habría sido más fácil, habría podido hacer un par de vueltas, pero ya lo vimos ayer que era totalmente imposible. Con la parte que quedaba libre entre el agua y la separación del bidón, pues flexaba un poco y eso hacía que me descontrolara mucho. En cuanto pasaba de tres o cuatro bidones ya todo era mucho más rápido. Eso implica que al ir tan rápido entraba mucho el físico, porque eran 48 bidonesm y ha sido bastante más físico de lo que me esperaba. —Aquí ha estado un poco fuera de su zona de confort, ¿ha sentido nervios?—Pues la verdad que aquí ha sido raro, especial. No quería fallar. Como digo, tres intentos viniendo de ayer, que hice como 20 o 30 intentos y me salió dos o tres veces... Tenía un poco de nervios, confiaba en que hoy estaría un poquito mejor y así ha sido, pero bueno, diferente que una carrera. La carrera son nervios más internos, digamos. Aquí ha sido como un nervio exterior. Todo ha pasado muy deprisa, pero ha sido divertido.—¿Que sintió cuando el reto se completó a la primera?—Bueno, pues he sentido un poco de alivio, tengo que reconocerlo. Me pensaba que haría más, pero ha sido en el tercer intento. Creo que en el tercer intento podría haber hecho quizá un poquito más, pero me he querido guardar para ver si el cuarto había más. Pero el cuarto ya me he torcido y ha sido más complicado, pero sí, ha sido muy divertido.—¿Cómo nació esta idea, este reto? —Pues a través de Repsol. Al final, Repsol ha aportado muchísimas cosas a mi carrera y estas ideas hacen que crezca como piloto, como personaje público y gracias a ellos creo que me hacen sentir especial, porque siempre hacemos cosas muy especiales y una vez más han tenido una idea increíble. Yo dije que tenía que ser en Piera al menos el primer récord que hiciera; así que contento y agradecido con ellos.—¿Cuál es el segundo reto que tiene? —Aún no he pensado qué reto será, pero yo creo que buscaremos que sea algo súper espectacular, intentaremos buscar cosas así. Creo que ahora es el tercer récord que tengo y mientras me mantenga en forma me gustaría ir obteniendo cosas, junto con Repsol que lo pone más fácil, pues haremos cosas chulas.—Si acabas los 40 años con 40 títulos, ¿se preparará una buena fiesta?—Se peparará una buena, pero es algo con lo cual no me quiero poner mucha presión, porque ya lo sentí al inicio de la temporada. Estamos haciendo un par de documentales, estamos haciendo muchas cosas e involuntariamente hay nervios. Estaba ya nervioso en la carrera de la casa de Honda. Decía, ‘¿por qué estoy tan nervioso?’ Así que intentaré enfocarmen en el año, pero evidentemente si lo logro, se celebrará de verdad. —Le tenemos ganando todavía, pero ese hombro ¿cómo va?—Pues mira, ese hombro está mucho mejor de lo que pensábamos, pero está roto al final. Así que contento porque me deja entrenar, me deja disfrutar encima de la moto, que para mí es lo más importante, pero hay dos tendones rotos. Cuando tengo una caída, cuando pasa algo que no espero, la recuperación es mucho más lenta, hablamos de dos semanas, un mes... depende de cómo sea. El hombro al final quiere salirse un poco y eso hace que pierda mucha fuerza, y ahora vengo de una recuperación de Japón, que por suerte hemos tenido ese mes hasta la semana que viene que competimos en Andorra. Pero después de Andorra la carrera siguiente es Italia la semana siguiente, así que hay que estar muy atentos con esas cosas, porque nos podría perjudicar mucho en el campeonato.¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí