Lamborghini descarta un SUV pequeño y un sedán de cuatro puertas, pero no un gran turismo de dos puertas 2+2 Lamborghini está en un punto clave para su futuro: la marca italiana está redefiniendo hacia dónde quiere ir y la verdad es que en los últimos meses ha mandado mensajes un poco contradictorios. En tiempos recientes ha estado a vueltas con que si un Lamborghini eléctrico sí, que si un Lamborghini eléctrico no, que si mejor los híbridos enchufables… Ahora ha arrojado luz no sobre sistemas de propulsión, si no sobre formatos.En nuevas declaraciones la marca ha dejado claro que no habrá un SUV más pequeño que el Urus, algo que tiene sentido por cuestión de posicionamiento, pero que tampoco incluirán un sedán de cuatro puertas, algo que sí que podría ser más lógico con la línea de la casa. Eso, sin embargo, no significa que no vaya a haber sorpresas en forma de configuraciones todavía inexploradas: un gran turismo de dos puertas con configuración 2+2.La idea puede sonar casi nostálgica, pero tiene bastante lógica si se entiende el ADN de la marca. El propio CEO de Lamborghini, Stephan Winkelmann, ha reconocido que hay un hueco claro en su gama actual en una entrevista con Car&Driver, y sobre las posibilidades que tienen sobre la mesa para rellenarlo.“Cuando analizamos la idea del cuarto modelo, revisamos todos los segmentos en los que no estamos presentes, así como los subsegmentos. Descartamos la idea de un SUV pequeño, y también la de un sedán de cuatro puertas, porque el segmento se está reduciendo”, comentó.“Si vendes un sedán, prácticamente solo vendes coches de batalla larga, que no se ven muy bien en nuestro tipo de automóviles”, apuntaba, señalando algo que puede ser obvio y es que una berlina como tal no tiene mucho sentido, aunque la propia Lamborghini jugueteó con la idea hace ya casi 20 años con el Estoque, que finalmente no llegó a ningún lado, ni parece que lo vaya a hacer nunca.“Lo que faltaba, o lo que aún falta, y que fue el punto de partida de nuestra empresa desde sus inicios, es un gran turismo. Así que la idea es un gran turismo de dos puertas con configuración 2+2”, sentenciaba, confirmando casi de manera oficial que un vehículo de estas características será lo próximo que veamos de la firma.Y es un movimiento que tiene bastante lógica. Aunque hoy Lamborghini es conocida sobre todo por superdeportivos como el Revuelto o SUV como el Urus, sus orígenes están precisamente en los GT: modelos como el 350 GT o el 400 GT marcaron el inicio de la marca. De esta manera, recuperar ese formato no sería tanto un acto rompedor como una suerte de vuelta a casa.Lógicamente, más allá de estas declaraciones, no se sabe nada más, así que todo lo que escuchéis es humo, incluso lo que os podamos contar aquí. A pesar de ello, si que es posible unir los puntos y barajar la posibilidad de que este futuro GT 2+2 pudiera estar relacionado con el Lamborghini Lanzador, un prototipo presentado como una suerte de GT de carrocería sobreelaevada.Fue presentado originalmente como eléctrico, pero la marca ha decidido retrasar su apuesta 100% eléctrica y optar por soluciones híbridas, en parte por la falta de demanda en este segmento. Eso abriría la puerta a que ese futuro gran turismo emplee una mecánica híbrida enchufable, algo que sería bastante racional.La combinación de ese formato y de ese sistema de propulsión tendría bastante sentido, porque permitiría mantener el carácter deportivo, pero añadiendo un extra de practicidad que haría que fuera más versátil, en un conjunto que no se vería demasiado lastrado para su enfoque por una mecánica híbrida enchufable.También es obvio que de los tres formatos que parecían estar sobre la mesa es el que más casa con Lamborghini. Ampliar su gama con un SUV más pequeño o lanzar una berlina de cuatro puertas al estilo de lo que han hecho otras marcas de lujo no “pega” con lo que representan.La compañía considera que tanto los SUV compactos como las berlinas no responden a sus estándares de diseño, exclusividad y posicionamiento en el mercado. Esto supone una diferencia clara respecto a rivales directos (como Ferrari o Porsche) que sí han explorado, o tienen previsto explorar, segmentos más amplios. Es por ese mismo motivo (no ajustarse a lo que los clientes esperan de ella) por el que la marca de Sant’Agata Bolognese también ha decidido retrasar su entrada en el mercado de los coches eléctricos, ya que no es lo que sus compradores demandan, así que no tiene sentido invertir ahí.