El motor de hidrógeno que ha probado Rolls-RoyceLa descarbonización del transporte aéreo abandona el terreno teórico para convertirse en una realidad palpable. La compañía británica Rolls-Royce y la aerolínea easyJet han completado con éxito un ciclo de vuelo simulado mediante el uso de un propulsor comercial alimentado en su totalidad por hidrógeno. Este avance supone un punto de inflexión para un sector que lleva décadas buscando alternativas viables a los combustibles fósiles tradicionales. El escenario elegido para esta demostración tecnológica fue el Centro Espacial Stennis de la NASA, ubicado en el estado de Misisipi. En estas instalaciones, los ingenieros sometieron a un motor Rolls-Royce Pearl 15 modificado a las condiciones más extremas, con el objetivo de replicar todas las fases críticas de un trayecto comercial estándar. La maquinaria no se limitó a encenderse en un entorno controlado. El propulsor alcanzó la máxima potencia requerida para la maniobra de despegue, operó a niveles de crucero y ejecutó las secuencias de aterrizaje sin mostrar fallos operativos. Todo ello consumiendo únicamente hidrógeno gaseoso, lo que confirma que la arquitectura de las turbinas modernas puede adaptarse a esta fuente de energía de cero emisiones. Un desarrollo tecnológico de cuatro años El éxito de estos ensayos en suelo estadounidense responde a un programa de investigación exhaustivo. Según detalla el portal especializado Interesting Engineering, el proyecto contó con la colaboración de científicos del Reino Unido y expertos de Tata Consultancy Services, quienes aportaron su pericia técnica para garantizar la viabilidad y seguridad de los sistemas. La hoja de ruta de este consorcio comenzó a dar sus primeros frutos en 2022. En aquel momento, los técnicos lograron arrancar un motor turbohélice con hidrógeno verde en las instalaciones militares de Boscombe Down. Aquel primer paso sirvió para validar los conceptos básicos de combustión que ahora se han escalado a un motor de reacción mucho más potente. El desafío del almacenamiento a bordo Los datos recopilados durante esta campaña de ensayos se integrarán directamente en el programa de desarrollo de Rolls-Royce. El objetivo final a medio plazo pasa por diseñar sistemas de propulsión para aviones de fuselaje estrecho, el tipo de aeronave más utilizado en las rutas de corto y medio radio por las principales aerolíneas europeas. A pesar del optimismo generalizado, la transición hacia una flota comercial limpia todavía enfrenta obstáculos formidables. El almacenamiento del combustible a bordo sigue siendo el mayor reto de ingeniería, dado que el hidrógeno requiere depósitos mucho más grandes y pesados que el queroseno tradicional para ofrecer la misma autonomía. A ello se suma la necesidad de resolver la falta de infraestructura en los aeropuertos internacionales.