Era la primera vez que un prototipo del exclusivo Rolls-Royce Nightingale se dejaba ver en las calle, sin camuflaje cubriendo algún detalle. La marca británica había comenzado las pruebas dinámicas de un roadster eléctrico, al que le abrirá el maletero 15.000 veces.Hace años, los fabricantes contrataban personal de fábrica con un solo cometido durante su turno de trabajo: abrir y cerrar las puertas continuamente de los coches nuevos. En realidad, no de todos los que salían de las líneas de montaje, pero sí de uno al azar. La misma función todos los días, durante ocho horas y, como mínimo un mes.No es broma, es absolutamente real, y no sólo se abrían y cerraban puertas. Un humano también se encargaba de accionar las palancas de los intermitentes o del limpiaparabrisas. Era parte de las pruebas de calidad, hasta que llegó un robot que puede hacer esta labor sin cansarse y con una mayor rapidez que un humano, para el que parecía más un castigo que un trabajo.Rolls-Royce NightingaleEl Rolls-Royce Nightingale se va a ver así a lo largo y ancho del mundo.Un programa de pruebas de 350 semanas del Ártico al norte de ÁfricaPor lo menos, la de la apertura de las puertas, pero del maletero, lo ha confirmado la marca más lujosa del mundo, a la que nuestros fotógrafos sorprendieron hace apenas unas semanas con el primer Rolls-Royce Nightingale rodando por carretera abierta por primera vez, sin una sola capa de camuflaje encima. Ahora sabemos por qué la marca no se molestó en disimularlo: el diseño es de dominio público desde abril, cuando Rolls-Royce lo presentó en Goodwood como el primer modelo de su nueva «Coachbuild Collection».Pero lo que sí es nuevo es el nivel de detalle sobre el propio programa de pruebas al que se está sometiendo este roadster eléctrico de dos plazas, limitado a 100 unidades y con un precio que puede moverse entre los 3 y los 10 millones de euros según el nivel de personalización. El Nightingale se someterá a un extenso programa de pruebas durante 350 semanasRolls-Royce ha confirmado que los prototipos del Nightingale recorrerán carreteras sinuosas del Mediterráneo, cruzarán el Círculo Polar Ártico y rodarán por los desiertos del norte de África, además de someterse a pruebas a altitudes de hasta 2.750 metros sobre el nivel del mar, donde cambian de forma notable la presión, la temperatura y el comportamiento de componentes clave.Algo falla en esas 350 semanas. Rolls-Royce ha confirmado que las primeras entregas del Nightingale arrancarán en 2028, pero ese tiempo equivale a 6 años largos de pruebas. O continuarán después de llegar a los clientes o la marca quería decir que este desarrollo será el equivalente a seis años, como suelen hacer la mayoría de marcas.El Nightingale no puede permitirse fallar en el día a díaLa primera y la última ya se han llevado a cabo, pues las primeras fotos espía del Nightingale tuvieron lugar en carreteras sinuosas del Mediterráneo llegando a la altitud mencionada. Una prueba de fuego para un cualquier coche eléctrico, que implica validar específicamente la gestión térmica de la batería y del sistema de propulsión en condiciones muy distintas entre sí.La marca también ha confirmado que una de las pruebas de fuego se ha superado, la de alcanzar los 250 km/h, la velocidad máxima a la que el Nightingale estará limitado electrónicamente, igual que el Spectre, el eléctrico del que parte mecánicamente.Rolls-Royce no ha querido entrar en detalles, y no ha proporcionado ninguno sobre si el sistema de propulsión es el mismo que el del Spectre o no, pero difícilmente lo será. El misterio se cierne sobre cuál de las dos versiones que animan al deportivo de techo cerrado es el que se encuentra bajo este roadster: si la «básica» de 585 CV o la del Black Badge con 659 CV.Puede parecer algo banal, pero la autonomía máxima con una carga se estima entre 500 y 630 kilómetros, según la variante, aunque teniendo en cuenta que se trata de un coche pensado para 100 clientes, la autonomía es probablemente el dato menos relevante de la ficha técnica.Rolls-Royce NightingaleEl interior del lujoso Rolls-Royce Nightingale admite cualquier deseo de personalización.El maletero debe abrirse 15.000 veces sin fallar una solaEl detalle más llamativo del programa de desarrollo tiene que ver con la tapa del maletero, un mecanismo con bisagras laterales al que Rolls-Royce llama «tapa de piano» por su forma de abrirse, similar al movimiento de la tapa de un piano de cola. Antes de dar el visto bueno definitivo, ese mecanismo deberá completar 15.000 ciclos de apertura y cierre sin sacudidas, ruidos ni variaciones en la velocidad de movimiento.Para que te hagas una idea de la exigencia: si un propietario usara el coche una vez por semana y accionara el maletero dos veces por trayecto, tardaría 150 años en completar esos 15.000 ciclos. El objetivo no es que el mecanismo dure siglo y medio, sino acelerar artificialmente su envejecimiento para detectar fallos que en un uso normal tardarían años en aparecer.¿Cero ruidos a bordo del Nightingale? La lluvia sí debe oírsePero también hay otra prueba de fuego. Rolls-Royce ha desarrollado un deflector de viento totalmente eléctrico cuando la capota está bajada, para evitar las molestas turbulencias en el habitáculo -evitando que se filtre de atrás hacia adelante- y que no entre aire frío en los asientos.Pero, para que sepas lo que es el lujo de verdad, y cuando se supone que el cliente de un descapotable no quiere oír ruidos del exterior, la propia capota, por su parte, incorpora un revestimiento interior de cachemir, curiosamente, para no aislar el sonido del exterior por completo.Puede sonar extraño, pero la marca quiere que los ocupantes sigan escuchando el sonido de la lluvia cayendo sobre la tela, algo que en un eléctrico resulta mucho más fácil de calibrar al no tener que enmascarar el ruido de un motor de combustión.