La avioneta momentos antes de tomar tierra.Circulando en coche o en moto es posible ver cosas extremadamente raras en la carretera. Hacerlo en primera persona es fruto de la casualidad, pero gracias a la existencia de internet y a que todo el mundo lleva a día de hoy una cámara encima, cualquiera puede ser testigo en diferido de escenas que parecen de película. Ver a una avioneta aterrizar en medio de una autopista es un claro ejemplo que podría estar sacado de un film de acción o de desastres. Pero en esta ocasión no ha sido ficción, si no algo que ha ocurrido en realidad, concretamente en Pennsylvania, Estados Unidos. Los hechos tuvieron lugar el pasado sábado sobre las nueve y media de la mañana. En ese momento, los conductores que se encontraban rodando por la I-78 se dieron de bruces con una estampa sorprendente: una avioneta iba perdiendo altura hasta que no le quedó más remedio que llevar a cabo un aterrizaje de emergencia. Como suele decirse, “si no lo veo, no lo creo”, pero por suerte uno de los coches que estaban en la zona llevaba montada una dashcam que registró todo lo sucedido: En el vídeo se puede ver como la aeronave no está funcionando de manera correcta, puesto que el motor no estaba operativo y la hélice no se movía. El piloto estaba manejándola simplemente planeando para intentar que el aterrizaje fuera lo más suave posible. En estas situaciones de emergencia, uno de los problemas está en, ante la ausencia de una pista apropiada, encontrar una superficie lo suficientemente larga, lisa y despejada de obstáculos como para poder tomar tierra. La elección más lógica suele ser la de buscar una autopista, que ofrece rectas en las que se puede intentar acometer el proceso, aunque el tráfico supone un problema. Un aterrizaje perfecto El segundo inconveniente es que, por pequeña que sea la avioneta, por sus alas ocupa el ancho de dos carriles, así que se dificulta todavía más dar con un tramo de la carretera que esté completamente despejado. No queda claro qué ocurrió, pero es probable que los conductores, viendo como perdía altura de manera irremediable, rebajaran su velocidad e indicaran con sus luces de emergencia la situación inusual, creando un tapón en el tráfico para dejar metros por delante a la aeronave. Incluso con la pista libre, queda el problema del aterrizaje en sí. Aunque sea una avioneta ligera, aterrizarla sin contar con la ayuda del motor es algo realmente complicado, que exige al piloto tener tanto buena habilidad a los mandos como conservar la sangre fría en una situación de alta tensión. Como puede verse en las imágenes, quien iba al mando del avión cumplió con su parte con creces, tocando tierra de manera suave y muy controlada, sin impactar con ningún obstáculo y deteniéndola a los pocos metros, teniendo cuidado de acercarla lo máximo posible al arcén para intentar obstaculizar lo mínimo posible la circulación. Aparentemente, mientras estaba en el aire y se dio cuenta de que algo estaba fallando, el piloto avisó por radio de que no quería tener que aterrizar en la autopista, pero que dado el estado de la avioneta era la única opción que veía factible. Tal y como realizó la maniobra, aunque lógicamente la circulación se vio afectada, consiguió minimizar el impacto, ya que no hubo ningún daño material y todo el mundo salió ileso.