En Las Vegas, lo habitual es buscar refugio del calor, no una pala para quitar la nieve alrededor del coche. Pero Toyota ha decidido llevar plantarse en el desierto de Nevada con una escuadra de prototipos que parece dispuesta a llegar hasta el mismísimo Polo Norte. Son los Snowhunter y se presentan como una de las atracciones de Toyota en el SEMA Show 2026.

Puede que con el cambio climático Las Vegas acabe siendo una estación de esquí y para ello estos cinco Toyota han cambiado sus ruedas por orugas para avanzar allí donde el asfalto desaparece y la nieve se convierte en una trampa.

Esta peculiar y llamativa escuadra de “cazadores de nieve” está formada por cinco modelos: Tundra, Tacoma, 4Runner, Land Cruiser y Sequoia. Todos han sido diseñados por CALTY Design Research, el centro creativo de Toyota en Michigan, y comparten la misma estética de expedición polar, con un estampado de camuflaje en tonos grises, carrocerías preparadas para la aventura, iluminación auxiliar Rigid y componentes de elevación de Toyota y TRD.

Por supuesto no nos podemos olvidar de sus llamativas orugas que sustituyen a las ruedas convencionales, sin realizar modificaciones en la carrocería, y que convierte a estos cinco Toyota en casi imparables. Los pick-up Tundra y Tacoma llevan, además, la caja cubierta con un canopy para diversos equipamientos.

El Land Cruiser, rey de la expedición polar

De los cinco, el Land Cruiser Snowhunter es el que mejor representa el espíritu todoterreno de este escuadrón. No necesita demasiadas presentaciones, su reputación se ha construido durante décadas lejos del asfalto, en lugares donde la fiabilidad y la capacidad para seguir avanzando importan bastante más que cualquier pantalla multimedia. Ahora Toyota lleva la leyenda del Land Cruiser a un escenario invernal, con orugas para enfrentarse a la nieve profunda, estribos y placas protectoras originales, una baca Prinsu con paneles para accesorios y un portaesquís Thule SnowPack.

No es simplemente un Land Cruiser vestido para una escapada a la montaña. Es una declaración de intenciones porque si el terreno decide complicar las cosas, este Toyota prefiere cambiar la manera de avanzar antes que dar media vuelta. Y aunque el prototipo no deja de ser un ejercicio de diseño, cuesta imaginar un vehículo más adecuado para una expedición en la que el camino sea apenas una referencia sobre el mapa.

Cinco formas de olvidarse de buscar el camino

El resto de este peculiar equipo uniformado en blanco y camuflaje gris tampoco está pensado para quedarse en el aparcamiento de una estación de esquí. El Tundra Snowhunter se plantea como un campamento base móvil, con un sistema de portaequipajes articulado que facilita cargar bicicletas, kayaks y otros equipos voluminosos. El Tacoma Snowhunter, más compacto y orientado a senderos estrechos, añade almacenamiento modular, toldo y material de rescate para expediciones autosuficientes.

Por su parte, el 4Runner Snowhunter apuesta por la protección y la capacidad de carga para recorrer zonas remotas, con baca Prinsu y cofre Thule. El Sequoia de este particular equipo combina sus generosas dimensiones interiores con una configuración de aventura que incluye protecciones TRD y espacio adicional para transportar personas y equipaje.

Ninguno de estos Toyota llegará a verse en un concesionario Toyota pero en Estados Unidos, donde las transformaciones técnicas no son tan complicadas como en Europa, será más fácil que un particular haga esta adaptación para la nieve o para cualquier desierto.