Difícilmente se puede definir la actuación de Aston Martin F1 en el pasado Gran Premio de México con otra palabra que no sea desastrosa o uno de sus múltiples sinónimos. Si bien el equipo mostró potencial tanto en los entrenamientos libres como en una primera vuelta de clasificación de Fernando Alonso que apuntaba a la Q2, el asturiano tuvo que finalizar su participación de forma prematura, reproduciéndose los mismos problemas tras unas pocas vueltas durante la carrera, traduciéndose en un doble abandono del equipo verde.
Nuevo doble abandono de Aston Martin
No es uno más en una temporada repleta de contratiempos, sino uno que llega cuando el equipo comenzaba a asomar la cabeza, tras un Austin en el que Fernando Alonso tuvo un gran rendimiento a pesar de rodar con daños, lo que invitaba a soñar.
Honda no ocultó su preocupación por el efecto que el circuito de México y su altitud de 2.200 metros podía tener sobre el turbo de su unidad de potencia, sin embargo, no fue ahí donde la baja densidad del aire causó estragos a los motores japoneses, sino al circuito de refrigeración que, por los datos compartidos, parecía tener más que ver con la parte de Honda que con los efectos que un posible diseño agresivo de Adrian Newey podría haber tenido en el monoplaza.
Los japoneses han exculpado al turbo y señalado directamente a la refrigeración del ERS, que obligó tanto a detenerse en entrenamientos libres como directamente a detener en pista los vehículos de Fernando Alonso en clasificación y Lance Stroll en carrera, sumándose el abandono del asturiano por la misma razón durante el domingo.
Un nuevo problema no previsto por parte de los japoneses, que no deja de resultar llamativo, ya que el resto de motoristas, incluido Audi, no ha tenido problemas, y no hay que olvidar que Honda tenía el bagaje de lo aprendido durante toda la generación pasada, por lo que esto no debería haber sido el problema que acabó siendo.
Orihara, si bien evitó profundizar más de lo necesario, no ocultó la profunda decepción que habían supuesto estos contratiempos de los que ya venían parcialmente advertidos: “Sabíamos que, debido a la altitud de México, nos enfrentaríamos a desafíos adicionales en comparación con otros circuitos en el tema de la refrigeración”, comenzó matizando el japonés.
Sin problema en el turbo, pero...
“Sin embargo, descubrimos que nuestro sistema de refrigeración del ERS estaba sometido a un estrés mayor del previsto y por eso tuvimos que detener el coche en diferentes sesiones”, confesó el ingeniero y máximo responsable de Honda Fórmula 1 en los circuitos.
“A pesar de haber rodado mucho durante los entrenamientos libres, el problema se reprodujo tanto en clasificación como en carrera”, añadió, tratando de buscar un motivo de optimismo. “En cada carrera de este año debemos aprender para 2027, incluso lesiones difíciles como esta. Tenemos muchos datos que podemos aplicar para el año que viene, incluyendo información sobre el ‘lag’ del turbo, y trabajaremos en las soluciones”, continuó comentando el japonés.
"Los mecánicos revisarán los motores nada más llegar a Brasil para que estén listos para el fin de semana. Interlagos es otro circuito a gran altitud, pero no es tan exigente como Ciudad de México. Aun así, supone un factor a tener en cuenta para la unidad de potencia. Aprendimos mucho sobre la manejabilidad y el lag del turbo, así que aplicaremos esta información en Interlagos y más allá", aportó.
Para finalizar, Orihara tuvo presente la alta posibilidad de lluvia debido a las condiciones climatológicas tan cambiantes que se experimentan en este circuito, que debe su sobrenombre al encontrarse entre los lagos de Guarapiranga y Billings, lo que ayuda a la rápida formación de lluvia, no siempre predecible. "En condiciones de lluvia, la gestión de la energía se convierte en un aspecto clave para adaptarse a las condiciones de agarre. Se trata de equilibrar la regeneración de energía y el 'lag' del turbo. Afortunadamente, ya experimentamos condiciones de lluvia en Bahréin y en Singapur, así que aprovecharemos lo aprendido para este fin de semana", concluyó Shintaro Orihara.