No es que la energía nuclear sea poco limpia ni tampoco excesivamente peligrosa si se maneja en un entorno controlado, aunque todos sabemos los problemas inherentes a los reactores nucleares y a un combustible radiactivo que tarda cientos o miles de años en estabilizarse.De hecho, la humanidad lleva décadas lidiando no sólo con los grandes problemas derivados de accidentes nucleares como los de Chernobyl o el más reciente en Fukushima, sino también con la correcta gestión y almacenaje de unos residuos nucleares que son ciertamente peligrosos y altamente contaminantes, sin que nadie sepa bien dónde almacenarlos correctamente y de manera segura incluso para las generaciones venideras.En todo caso, los científicos parecen tener la solución con los sistemas de perforación profunda como los que prueban en Suiza, pero que tal y como nos anunciaban los compañeros de Interesting Engineering se estrenarán en Finlandia en su novedosa bóveda de residuos nucleares de Onkalo, excavada bajo una roca madre de 1.900 millones de años de antigüedad.Esta es la primera instalación subterránea para almacenamiento seguro, duradero y controlado de residuos nuclearesLo cierto es que estas instalaciones en Finlandia están casi listas para entrar en producción en un corto plazo de tiempo, convertidas en la primera bóveda subterránea de gran profundidad capaz de almacenar residuos nucleares de forma controlada y por períodos de tiempo extremadamente largos.De hecho, es que tal y como hemos comentado este almacén geológico profundo ha sido construido excavando diversos túneles situados a unos 400 metros bajo tierra, perforando una roca madre de 1.900 millones de años de antigüedad cerca de la central nuclear Olkiluoto en la costa oeste de Finlandia.Hablamos de un depósito permanente, en el que se almacenarán hasta 6.500 toneladas de residuos radiactivos sellados en contenedores de cobre y recubiertos de bentonita, antes de enterrarlos en túneles creados sobre roca madre estable donde luego se dejarán desintegrar durante más de 100.000 años hasta que sean estables. ❮ ❯ La aprobación final para su puesta en servicio debería llegar muy pronto, solventando así el mayor reto de la energía nuclear que por supuesto está en el qué debemos hacer con el combustible ya gastado que no puede utilizarse en los reactores, pero que continúa emitiendo radiación de alta intensidad durante miles de años.De hecho, es que la energía nuclear se entiende como limpia en cuanto a emisiones de CO2 ofreciendo además una estabilidad muy interesante en las redes eléctricas gracias a su elevada potencia, aunque como sabemos el combustible es peligroso para los humanos y debe aislarse.Hasta la fecha, muchos residuos nucleares se han enviado al fondo del océano sin mayor control que confiar en unos barriles sellados que en muchos casos han terminado por deteriorarse, así que los científicos están buscando soluciones literalmente incluso debajo de las piedras.Sea como fuere y aún entendiendo estos túneles como un sellado seguro durante milenios, quedan ciertas preocupaciones, pues los contenedores de cobre podrían acabar corroyéndose y liberando material peligroso, aunque en realidad estará enterrado bajo capas de bentonita, un material que se hincha cuando está húmedo creando una barrera adicional.El propio Lyman advierte que la única esperanza es que los barriles de cobre aguanten lo suficiente para que la mayor parte del material radiactivo se haya desintegrado cuando estos desaparezcan, eligiéndose Finlandia precisamente porque es un territorio con actividad sísmica baja y peligros naturales relativamente controlados.Así pues, queda sólo un interrogante y un reto, que será el de advertir a las futuras generaciones sobre el peligro radiactivo que está enterrado y escondido en los túneles de Onkalo que, curiosamente, significa "cueva" en finés. Los investigadores estudian ahora marcadores y símbolos atemporales que puedan continuar entendiéndose dentro de miles de años.