McLaren sigue lidiando con un problema que está condicionando fuertemente la segunda parte de la temporada. El MCL40 es un monoplaza competitivo, pero extremadamente difícil de aprovechar cuando los pilotos intentan acercarse al límite absoluto. Esta es la explicación ofrecida por Andrea Stella tras la clasificación del Gran Premio de Ciudad de México, concluida con Lando Norris en sexta posición y Oscar Piastri decimotercero. Un resultado inferior al potencial del coche, que el team principal no intentó justificar apelando exclusivamente a las dificultades encontradas por los pilotos.
“Hay dos aspectos que considerar "- explicó Stella - "el primero es que el equipo debe asumir la responsabilidad de haber realizado un coche difícil de conducir al límite. Cuando nuestros pilotos intentan aprovechar el 99% del potencial, el coche logra expresar un buen rendimiento. Lo vimos en los FP3 y en las primeras fases de la clasificación. Pero cuando buscan ese último 1%, de repente el tiempo por vuelta se desvanece, y lo hace de una forma muy difícil de recuperar”.
Un comportamiento que se confirma con un dato significativo: en los últimos cuatro intentos de Norris en Q3, considerando Austin y México, solo uno se completó. Una situación que también se repitió con Piastri, competitivo y confiado hasta la Q2, cuando el comportamiento del monoplaza cambió repentinamente.
Stella, sin embargo, también subrayó la otra cara del problema. “Este es el coche que tenemos a disposición, y es más competitivo de lo que dicen el sexto y el decimotercer puesto. Aunque es difícil extraer el 100%, equipo y pilotos tienen la responsabilidad de obtener los resultados que nuestro potencial permite”.
La elección técnica que condicionó la temporada
La parte más interesante del análisis de Stella se refiere a las razones que llevaron a McLaren a disponer de un monoplaza tan complicado. El team principal admitió que, durante el desarrollo del MCL40, el equipo privilegió deliberadamente la búsqueda de carga aerodinámica frente a la mejora de la facilidad de conducción.
Una elección vinculada también a las condiciones en las que McLaren afrontó el nuevo ciclo reglamentario. Según Stella, la lucha por el mundial 2025 y la condición de equipo cliente supusieron un retraso inicial equivalente a unos tres meses en términos de conocimientos técnicos y rendimiento.
“Durante esta temporada hemos intentado sobre todo añadir rendimiento, sin concentrarnos necesariamente en los aspectos relacionados con la facilidad de conducción, porque considerábamos más competitivo aumentar la carga aerodinámica. Y creo que esa valoración era correcta”.
Los números parecen confirmarlo. Stella cuantificó en más de un segundo la mejora del MCL40 respecto al inicio del campeonato. Pero el progreso cronométrico no estuvo acompañado por una mejora análoga en la facilidad con la que Norris y Piastri consiguen aprovechar el potencial disponible.
“Ahora hemos llegado a un punto en el que debemos perseguir ambos objetivos: seguir aumentando la carga aerodinámica, pero también mejorar la facilidad de conducción”.
Es una indicación que afecta directamente al proyecto 2027. Stella confirmó que el equipo está trabajando en esta dirección tanto en el frente aerodinámico como en el mecánico, aunque reconoce que las características de los monoplazas 2026 hacen especialmente complejo intervenir en el comportamiento del coche.
No es solo una cuestión de neumáticos
Stella también rechazó la interpretación según la cual las dificultades de McLaren serían atribuibles principalmente a la preparación de los neumáticos. El caso de Piastri en Q2, cuando las gomas permanecieron demasiado calientes a pesar de una vuelta y media dedicada al enfriamiento, representa una anomalía que el equipo deberá analizar en profundidad, pero no explica por sí sola lo ocurrido. “Sería demasiado fácil utilizar los neumáticos como excusa, pero no nos diríamos la verdad a nosotros mismos. Creo que debemos buscar algo más en el comportamiento del coche”.
La convicción de que el MCL40 es particularmente difícil de conducir nace también de la comparación con los rivales. Stella explicó que el equipo analizó las imágenes onboard de los otros monoplazas, pidiendo también una evaluación independiente a Leonardo Fornaroli. El piloto italiano confirmó la impresión de un McLaren más nervioso y difícil de controlar.
El problema no afecta exclusivamente al equipo de Woking. Stella citó las dificultades encontradas también por Hamilton, Leclerc y Verstappen, subrayando cómo los monoplazas de nueva generación son generalmente complicados de aprovechar al límite. Pero McLaren parece situarse en la parte más crítica de esta situación. “Creemos haber comprendido cuál es la razón técnica fundamental. Ahora debemos trabajar no solo para añadir rendimiento, sino para hacerlo más aprovechable”.
La carrera y la incógnita de los adelantamientos
Las dificultades de la clasificación corren el riesgo de tener consecuencias importantes también en la carrera de mañana. Stella recordó que McLaren está inmersa en lo que definió como un ‘mini-campeonato’ con Red Bull, un desafío en el que cada punto puede volverse determinante. “No podemos seguir tropezando cuando intentamos obtener el máximo del coche. Debemos lograr concretar el potencial que tenemos”.
La remontada de Norris y Piastri podría, sin embargo, complicarse por las características del circuito mexicano y, sobre todo, por el comportamiento de las power unit 2026. Stella no está particularmente preocupado por la posibilidad de correr en tráfico, aunque reconoce que seguir a varios monoplazas podría dificultar la gestión de las temperaturas. El MCL40, según el team principal, dispone en cualquier caso de las características necesarias para competir también en estas condiciones. La verdadera incógnita, en cambio, se refiere a la posibilidad de generar una diferencia de velocidad suficiente para completar los adelantamientos.
“Con estos reglamentos y con el comportamiento de las power unit, será interesante entender hasta qué punto los monoplazas conseguirán efectivamente tener una diferencia de velocidad suficiente para superarse. La forma en que la potencia del MGU-K se entrega en función de la velocidad podría no crear una ventaja adecuada para efectuar el adelantamiento”.
Una preocupación que también encuentra respaldo en las valoraciones de otros pilotos, empezando por Charles Leclerc, según el cual las posiciones conquistadas en las tres primeras curvas podrían resultar extremadamente difíciles de modificar durante la carrera.
Para McLaren el problema es particularmente concreto. Norris y Piastri deberán recuperar terreno partiendo desde posiciones inferiores al potencial del MCL40, en un circuito en el que la ventaja prestacional podría no ser suficiente para superar a los rivales.
El desafío inmediato es limitar los daños en la clasificación de Constructores, pero el análisis de Stella mira inevitablemente también más lejos. McLaren ha demostrado saber desarrollar un monoplaza muy rápidamente. Ahora debe afrontar un desafío diferente: hacer que el rendimiento conquistado por los ingenieros pueda ser aprovechado hasta el fondo por los pilotos.