Sergio Pérez había dicho el viernes que existía la posibilidad de tomar una sanción en el Gran Premio de Sao Paulo por cambios en la unidad de potencia y, la FIA, ha informado que Cadillac ha realizado diversas modificaciones en el monoplaza del mexicano por lo que saldrá desde el fondo de la parrilla.
Después de la FP2 del viernes, Checo Pérez comentó que las condiciones de lluvia que podrían llegar el domingo abrirían una ventana de oportunidad a Cadillac, por lo que analizaban cambiar piezas de la unidad de potencia y, de esta forma, intentar tener ritmo para pelear en el pelotón medio.
“Definitivamente podría ser una oportunidad”, dijo el mexicano el viernes antes de señalar que analizaban el riesgo de penalizar. “Todavía no hemos decidido qué haremos con el motor, si penalizaremos para estrenar uno nuevo o no, así que es algo que discutiremos esta noche porque, evidentemente, aquí pueden pasar muchas cosas”.
De acuerdo con el documento técnico emitido por los comisarios, el piloto mexicano montará cuatro componentes nuevos para lo que resta de la competencia en Brasil.
El primero de ellos es la quinta unidad del motor de combustión interna (ICE), excediendo el límite legal de cuatro motores permitidos por el artículo B8.2.2 a) del Reglamento Deportivo.
Además, usará un quinto turbocompresor, sobrepasando el tope máximo de cuatro (4) unidades estipulado en el artículo B8.2.2 b. A esto se suma la cuarta unidad generadora de motor cinético (MGU-K), superando el límite de tres MGU-K permitidos según el artículo B8.2.2 f.
Por último monta su quinto componente auxiliar de la unidad de potencia (PU-ANC). Este cambio sí cumple con la normativa del artículo B8.2.2 g), ya que se permiten hasta seis (6) en la temporada.